El presidente Sebastián Piñera, que visitó esta semana el país, nos comentaba que el objetivo de todos los chilenos es que para 2020 su país sea declarado país desarrollado. El Producto Interno Bruto por persona es de $20,000.
El Producto Interno Bruto por persona es de $20,000 mientras que en el caso nuestro es de cerca de $3,800. Chile ha crecido durante la administración de Piñera a un ritmo anual de 6 % mientras que El Salvador ha crecido durante la administración Funes a un promedio de 0.5 % anual, eso quiere decir que Chile crece 12 veces más que El Salvador cada año y así mejoran las condiciones de vida de los chilenos en comparación con las de los salvadoreños.

Chile basa su desarrollo en la atracción de inversión extranjera directa, en el incremento de las exportaciones y en mantener reglas del juego claras que brinden confianza tanto a inversionistas nacionales como extranjeros. Además mantiene un superávit fiscal permanente, fuerte y creciente inversión en educación, fuerte inversión en innovación tecnológica, en mejoras en el sistema de salud y en el desarrollo de la empresarialidad, lo cual aunado a un ambiente de democracia y libertades individuales generan un ambiente propicio para el desarrollo.

En 2012 Chile atrajo $30,323 millones en inversión extranjera directa, lo que implica el 11.3 % del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual fue un récord para Chile y refleja la confianza de los inversionistas extranjeros en ese país. En el caso salvadoreño atrajimos cerca de $500 millones y representa el 2 % del PIB. El total de inversión nacional y extranjera más la inversión del Gobierno llegó al 27 % del PIB chileno en 2012, mientras que en nuestro caso llegó a 14 % del PIB, siendo inferior al promedio de los 20 años anteriores.

Chile mantiene un superávit fiscal constante en el tiempo por ley, entre enero y marzo de 2013 acumuló el 0.8 % del PIB en superávit. En 2012 tuvo un superávit fiscal de $1,519 millones equivalente al 0.6 % del PIB, dado que la economía creció a 5.5 % durante el año pasado. El gasto de educación ha pasado de $9,000 millones al principio de la administración de Piñera a $12,000 millones en 2013.

Las exportaciones de Chile del mes de marzo de 2013 fueron de $6,600 millones y el superávit comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) del mes de marzo llegó a ser de $1,134 millones. En el caso salvadoreño las exportaciones de todo el año 2012 fueron de $5,339 millones y el déficit comercial del año fue de -$4,931 millones. Chile exportó en 2012 un total de $78,813 millones.

La democracia chilena, su economía y el desarrollo social pasan por un buen momento. El desempleo se ha reducido a 6.5 %, la pobreza se ha reducido a tan solo 13 % de la población y la transición democrática que comenzó con la derrota en las elecciones de Pinochet en 1990 y que llevó a cuatro gobiernos sucesivos de izquierda a que gobernaran Chile hasta 2009 concluyó con el traspaso de mando de la socialista Michelle Bachelet al político de derecha Sebastián Piñera. Ahora se habla de la posibilidad de que Bachelet vuelva a ser presidenta de Chile a partir de 2014.

Las lecciones que podemos extraer los salvadoreños del éxito chileno son varias: La primera es que los éxitos nunca son absolutos y en Chile sigue habiendo muchas quejas y demandas a pesar de su alto nivel de desarrollo. La segunda es que para que haya desarrollo tiene que haber consensos políticos nacionales con una visión de largo plazo que no varía independientemente de cuál sea la afiliación política del gobernante o partido político de turno. La tercera es que se requiere de altos niveles de inversión privada y de un fuerte crecimiento de las exportaciones para lograr el desarrollo y para ello la competitividad es indispensable. La cuarta es que el desarrollo económico debe ir acompañado de una fuerte inversión en educación y salud manteniendo una férrea disciplina fiscal. La quinta es que la inclusión social, la igualdad de oportunidades y justicia social son indispensables para darle estabilidad y paz a los países. Ojalá que los salvadoreños aprendamos de estas lecciones y que sigamos el camino que Chile nos muestra, guardando las distancias por las diferencias que hay entre ambos países.