Se ha descubierto cómo las células malignas del cáncer de mama se propagan.

Ingenieros biomédicos de la Universidad de Cornell (Estados Unidos) han descubierto el cambio natural entre la respuesta inflamatoria del cuerpo y cómo las células malignas del cáncer de mama utilizan el torrente sanguíneo para propagarse, según la investigación de Plos One publicada en el sitio Europapress.es.

Moléculas proinflamatorias de señalización en la sangre llamadas citoquinas constituyen un “interruptor” que induce el mecanismo por el cual las células de cáncer de mama circulan y se adhieren a la superficie del vaso sanguíneo. Las células de cáncer eventualmente se pegan al recipiente y se infiltran en él.

El profesor Michael R. King, de la Universidad de Cornell, y su equipo desarrollaron en el laboratorio una cámara de flujo que imita un endotelio inflamado (la pared del vaso sanguíneo) y lo utilizaron para investigar la cascada metastásica.

Para entender el comportamiento adhesivo de una línea de células metastásicas en particular, Yue y Geng, estudiante de posgrado en el campo de la ingeniería biomédica, descubrió inesperadamente que estas células eran capaces de interactuar con las selectinas (sitios receptores en el endotelio), un paso clave en la metastásico cascada. Este mecanismo es idéntico a cómo las células blancas de la sangre se infiltran en los vasos sanguíneos para alcanzar el sitio de la inflamación.

El cáncer ha sido asociado con la inflamación, el mecanismo de defensa natural del cuerpo, pero ahora los investigadores han demostrado un vínculo definitivo.