De 1,400 vendedores que trabajan en el casco urbano de la ciudad de Santa Rosa de Lima, solamente unos 600 permanecen en el mercado municipal, cuya capacidad es para 800.

El alcalde José Luis Rosales argumenta que construir otro espacio para los comerciantes no es viable porque ya hay calles definidas para dicha actividad y en segunda instancia, que la comuna tiene una deuda de $7.2 millones, contraída por la administración anterior, no pudiendo realizar préstamos ni inversiones.

Rosales mostró recibos del Instituto Salvadoreño de Desarrollo Municipal que muestran que del FODES le son descontados a la comuna $56,291.06 en concepto de préstamos, lo que representa 75 % de la asignación. Según Rosales, un préstamo es por $4.2 millones para construir un mercado.