Maná fue uno de los grandes protagonistas de la noche. El grupo fue uno de los más esperados por el público.

Vea Fotos del Tigo Fest en Guatemala.
Este es un gran momento para el rock nacional y representa a los grandes artistas que surgieron en la década de los noventas. Algunos no están ya, pero tenemos a Bohemia.”
Fermín Hernández
asistente al evento
4.ªedición
Cuatro ediciones se han realizado del Festival Tigo Fest de Guatemala. Esta vez tuvo artistas como Maná.
Rl cartel artístico incluía música electrónica, pero desde el inicio el festival musical guatemalteco más grande tuvo choques eléctricos de guitarras. El indie rock de la exponente local Flaminia, una de las propuestas más frescas en la escena de ese país, fue la apertura del espectáculo en el estadio Mateo Flores de esa ciudad.

El show de la tarde inició con las melodías, casi experimentales, de Flaminia y su banda. Comenzó cantando y tocando el teclado ante un público que a esa hora, cerca de las 4 de la tarde, todavía no llenaba todas las localidades del estadio. La atractiva artista fue elegida por segunda vez por los organizadores como representante del talento nacional. Sus temas en inglés se comenzaron a dar a conocer desde 2008 cuando lanzó el álbum titulado “Trying to Believe” y de su producción homónima de 2011. Aunque los asistentes no demostraban tanta emoción frente al escenario.

Flaminia ofreció dos facetas en su presentación. La primera llena de rock moderno y la segunda transformada totalmente en una intérprete de música electrónica. Así concluyó para dar paso a una de las bandas más esperadas de la tarde: Bohemia Suburbana, un ícono del rock chapín que despertó nostalgia de muchos con sus composiciones.

Los Bohemia Suburbana fueron los primeros en provocar lo saltos de los presentes, a pesar del calor y el sol que soportó por varias horas el público. Gritos, coros y honores a uno de los representantes del mejor rock que se forjó por esas tierras desde inicios de los noventa. Los temas extraídos de discos como “Sombras en el jardín” y “Mil palabras con sus dientes” fueron reconocidas, cantadas y gritadas por personas de todas las edades.

“Este es un gran momento para el rock nacional y representa a los grandes artistas que surgieron en la década de los noventas. Algunos no están ya, pero tenemos a Bohemia”, comentó Fermín Hernández, una de las personas que como cientos gritó cuando escuchó los primeros acordes del tema “Peces e iguanas”.

Bohemia Suburbana sonó con mucha energía guitarrera por momentos y nostálgico en otros instantes, en uno de los encuentros más emotivos con su público de la cuarta edición de Tigo Fest. De esa forma la tarde comenzó a ser dominada por el rock, que todavía esperaba por el estilo mexicano de Maná y el californiano de los Red Hot Chili Peppers. Pero fue Francis Dávila quien continuó el show, se trata de un DJ guatemalteco ubicado entre los 100 mejores del mundo.

Durante el ambiente previo del festival, los comentarios de las personas se dedicaron más a las expectativas de ver por primera vez a los estadounidenses de Red Hot Chili Peppers, poco se comentaba del resto de artistas invitados. Antes de que el espectáculo diera comienzo, los organizadores anunciaron que, por primera vez en la trayectoria del Tigo Fest, los artistas internacionales no ofrecerían conferencia de prensa.

También hubo espacio para otro tipo de entretenimiento. Los animadores del festival prepararon al público para realizar un Harlem Shake. “Vamos a hacer el Harlem Shake más grande del mundo”, gritó uno de los presentadores.