Delicado. El niño ha sido conectado a un ventilador para ayudarlo a respirar; al parecer sufrió una lesión en un pulmón, confirmaron los médicos que lo asisten.

El niño que sobrevivió al envenenamiento inducido por su papá continúa con pronóstico reservado, confirmaron los pediatras que lo atienden en el Hospital Nacional San Juan de Dios de Santa Ana, hacia donde fue referido tras el incidente ocurrido el domingo por la noche en Sonsonate.

Si bien ha reaccionado positivamente al tratamiento contra la intoxicación, ayer por la mañana necesitó de mayor fuerza en el ventilador artificial para poder respirar y aún no se han logrado establecer las secuelas que con seguridad según los médicos le causará la intoxicación.

“El niño se mantuvo bastante estable, en el sentido de que ya no empeoró su estado, pero hoy en la mañana ha necesitado un poco más de parámetros del ventilador para lograr mantener una oxigenación adecuada”, dijo Wilfredo Parada, uno de los especialistas que lo atiende.

Parada explicó que el niño ha reaccionado bien al medicamento contra la intoxicación, el cual es aplicado cada cuatro horas.

La necesidad de mayor intensidad en el ventilador artificial, según Parada, obedece a una lesión pulmonar que podría ser una reacción secundaria del cuerpo ante la intoxicación.

“El pronóstico sigue siendo delicado, pero dentro de todo se ha mantenido estable”, indicó, y agregó que las próximas 72 horas serán de mucha importancia para la salud del menor, en las cuales deberá permanecer conectado al ventilador a la espera de una evolución positiva.

El niño fue el único sobreviviente de la ingesta de veneno a la que fue sometido por su papá, quien además envenenó a su hermano mayor. La mamá del niño se había suicidado el sábado anterior.