Las autoridades de Bogotá pidieron al gobierno que declare como patrimonio cultural un cementerio indígena descubierto el año pasado cuando se hacían excavaciones para construir una urbanización de casas en el sur de la capital colombiana, informan hoy medios locales.
El diario "El Tiempo" revela que la solicitud fue hecha por el personero de Bogotá (jefe del Ministerio Público a nivel municipal), Francisco Rojas, para que el lugar se conserve como un tesoro histórico.
Las primeras tumbas fueron encontradas en febrero de 2007 y, de acuerdo con los arqueólogos, corresponden a la cultura Muisca, que habitó el centro de lo que hoy es Colombia.
Según el director del Departamento de Antropología de la Universidad Nacional, Virgilio Becerra, el cementerio que se encontró en la localidad (distrito) de Usme puede tener una antigedad de 2.000 años.
El lugar habría sido un centro de adoración y sacrificios y tendría más de 1.500 tumbas, de acuerdo con los expertos, que hasta ahora han estudiado un sector pequeño del cementerio.
Basado en los primeros informes de los especialistas, Rojas señaló que los restos arqueológicos pertenecerían a distintas épocas, del siglo I al siglo XVI, aunque hay vestigios que indican que algunas tumbas serían de tiempos anteriores.
El funcionario comentó que los primeros cuerpos habrían sido enterrados en el período cultural llamado Herrera, es decir, entre los siglos I y V de nuestra era, antes de que llegaran los muiscas.
Las autoridades de Bogotá tienen planeado construir en esa zona de Usme 7.500 casas dentro de un programa para atender las necesidades de los estratos socioeconómicos más deprimidos.
Sin embargo, Rojas señaló que las obras, suspendidas desde hace varios meses, deben cancelarse definitivamente para que el cementerio sea declarado patrimonio histórico y cultural del país.
"La historia de nuestra ciudad no puede quedar empacada en bolsas negras", dijo Rojas.