Una inesperada lluvia hizo cambiar 40 minutos antes de la hora programada para el acto oficial el lugar de la premiación. Varios trabajadores se afanaban en trasladar rápidamente hacia adentro del Museo de Arte (MARTE) los pabellones nacionales de las naciones centroamericanas, el podio de honor y las bocinas de sonido.
Ayer se efectuó la premiación de la V Bienal de Artes Visuales del Istmo Centroamericano. Los ganadores, Ernesto Salmerón (Nicaragua), Jorge Albán (Costa Rica), y Cristina Gozzini (El Salvador-Italia), se hicieron acreedores del primer, segundo y tercer lugar, respectivamente.
A la premiación se hicieron presentes decenas de personas, muchas de ellas pertenecientes al mundo cultural salvadoreño.
Tomates y orden
El evento oficial, programado para realizarse en las afueras de las instalaciones del museo, terminó desarrollándose en el interior.
Las numerosas sillas dispuestas para los invitados sufrieron la inclemencia de la lluvia, al igual que “Alfombra roja”, obra participante dentro de la bienal y perteneciente al costarricense Guillermo Vargas “Habacuc”.
La alfombra, formada íntegramente por cientos de tomates, serviría de camino de entrada para invitados y autoridades. Sin embargo, el cambio de planes obligó al artista a trasladarla adentro.
Muchos ojos de curiosidad, otros de susto, se dirigían a los tomates lanzados al piso, al interior del MARTE. A medida que el tiempo transcurría, hombres de seguridad de Casa Presidencial mostraban su indignación ante la manifestación artística.
El presidente de la República, Antonio Saca, desfiló, al final, en un camino semilimpio de tomates. El mandatario era el designado, de acuerdo con el programa oficial, para entregar los “Tlahcuilos”, galardones que acompañan a los tres primeros lugares. Sin embargo, su retirada antes de tiempo, por otra conferencia, motivó la entrega por parte de autoridades del MARTE y miembros del jurado.
“La obra de Salmerón redefine las relaciones entre arte e historia”, afirmaba Alana Lockwart, miembro del jurado y encarga de leer el acta de ganadores.
“El muro”, la obra ganadora, es literalmente eso: un muro cortado de una casa de Granada (Nicaragua), con un “grafitti” de Augusto César Sandino, que Salmerón decidió salvar de la demolición.
La obra es custodiada por dos hombres: uno que perteneció al ejército nacional y otro al ejército sandinista.
“Yo quise reconstruir la guerra (de Nicaragua), porque yo no la viví”, explicó Salmerón.
“TLC (Todos Los Chiapas)”, de Jorge Albán, y “Manifiesto/Vestido de Salarrué”, de Cristina Gozzini, son las otras dos obras ganadoras.
“Son muy claustrofóbicas”, explica Albán de sus dos piezas de la bienal, ambas “net-art”. Según el artista tico, “la exclusión no es una vía para construir una sociedad y el populismo utilizado por los gobernantes tampoco construye nada”, comentó Albán acerca del carácter crítico de sus obras.
“Gozzni plantea una impostergable inflexión de género en el discurso sobre la historia”, dijo el jurado acerca de la instalación que se llevó el tercer lugar.