Una cámara lo sigue, una cámara de cartón y desechos. La cámara conduce a una caseta de vigilancia y desde ahí vigila el ojo crítico de Simón Vega.
El artista visual presenta su “Caseta de vigilancia” en la feria México Arte Contemporáneo (MACO), en México, D.F., del 25 al 29 de abril, como una invitación de los canales MTV-VH1.
La obra será hecha de desechos, de basura. Es arte efímero in situ. Vega la instalará y diseñará según la basura que encuentre en el lugar.
Esta dinámica viene de “retomar la serie ‘Ciudades perdidas’, con énfasis en materiales pobres y basura”, dice Vega.
La caseta será de cartón y las cámaras de vigilancia de botellas y plástico. “El tema va dirigido a invasiones marginales”, dice el artista. La basura en las galerías de arte.
Para esta obra, Vega comenzó una investigación y luego un análisis de las ciudades cerradas, desde las colonias y los centros comerciales hasta las cárceles.
Así, identificó “elementos característicos de las prisiones y la relación entre espacio público y control a través de los medios del poder”, explica. En su planteamiento, el visitante del centro comercial es vigilado como los reos, la vigilancia del centro comercial, que ofrece seguridad, se convierte en un panóptico, ese gran ojo que controla.
Vega trabaja con desechos y destruye su obra después de expuesta. “No puedo vender mi obra si estoy hablando de pobreza, no es mi interés estetizar la pobreza”, dice.