Paisanos invisibles
Alguien del cantón Labranza
Lo lógico
Para César Castro Fagoaga:
Carta editorial

El fuego de leña tiene algo de primitivo y romántico. Es capaz de evocarnos guisos, personas y hasta un país distinto. Durante la primera mitad del siglo XX, solo las familias más adineradas de El Salvador podían permitirse tener una cocina eléctrica o una de gas, el resto del país, antes más que ahora, desprendía un olorcillo a humo de leña.

A diferencia del campo, donde no falta la leña, en las ciudades más grandes, como San Salvador, siempre ha sido demandado este combustible, pero en su versión carbonizada. Ya Pancho Lara, músico salvadoreño, se inmortalizó a sí mismo y a los carboneros en un canto bastante folclórico: “Soy carbonero que vengo de las cumbres, sí señor…” Lara falleció en 1989, “El carbonero” se ha convertido en himno nacional, y los carboneros, contra lo que muchos pensarían, se han quedado en la cumbre del volcán de San Salvador transformando trocitos de chaperno y de copinol en carbón.

Poco o nada ha cambiado para ellos. Los carboneros contemporáneos lucen desventurados, tilosos, pobres. Además de traer olor a humo de carbón a la redacción, el periodista Sigfredo Ramírez nos describe con detalle el mundo de los carboneros. Viajó al volcán, a Quezaltepeque y al Bajo Lempa para conocer un oficio que continúa vigente pero oculto tras la humareda de lo desconocido, eso a pesar de resultar tan interesante a la luz de su impacto medioambiental y económico. Uno de los carboneros dirá que este oficio pervive gracias a la dolarización y a la escalada en los precios de los combustibles fósiles.

De producción propia es también el fotorreportaje que nos presenta la fotoperiodista Ana María González, quien acercó su lente a la vida de Armando Madrid. Un invidente de nacimiento que, pese a tener 29 años y estar desempleado, ha echado mano de cuanto tiene a su alcance para salir adelante. Todos los días vadea mercados y vías transitadísimas. Estudia, presta su voz en una radio y todavía extrae energías para competir en carreras de atletismo. Por mucho es un ejemplo.

Casi al final, nuestro reportaje internacional gira en torno a la figura de John McAfee, el excéntrico creador de un famoso antivirus, que esta semana se encontraba detenido en la vecina Guatemala, luego de haber ingresado ilegalmente desde Belice. En ese país, buscan que declare sobre el asesinato de otro empresario estadounidense.