La defensa que los senadores demócratas hicieron a favor del nombramiento de Mari Carmen Aponte, la presencia de Alfredo Cristiani y un veterano de la invasión a Bahía de Cochinos en su audiencia ante el Senado no fueron suficientes para derribar la oposición de los republicanos.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, nominó a Aponte como embajadora en El Salvador en diciembre de 2009.

El Comité de Relaciones Exteriores del Senado retomó el proceso de confirmación en marzo de 2010. Los republicanos desempolvaron la razón por la cual ella desistió a mediados de los noventa de su nombramiento como embajadora en República Dominicana: una relación sentimental con un cubano, a quien vincularon con la oficina de intereses de la isla en Washington.

Pese al rechazo republicano, los demócratas lograron una ajustada victoria en el comité y el proceso llegó al pleno.

Sin embargo, nunca hubo votación, por lo que en agosto Obama usó un mecanismo que le permite nombrar funcionarios mientras el Congreso está en receso.

Fue así como el 26 de septiembre de 2010 Aponte llegó a El Salvador. El nombramiento en receso vencería al finalizar el 112.º Congreso (diciembre de 2011), por lo que Obama volvió a enviar al Senado el nombramiento en febrero de 2011.

El guion volvería a repetirse y el proceso fue retomado hasta noviembre por el subcomité del hemisferio occidental del Comité de Relaciones Exteriores.

Durante la audiencia, el senador republicano Jim DeMint cuestionó a Aponte por un artículo escrito en junio en LA PRENSA GRÁFICA, en el cual, a nombre del Gobierno de Estados Unidos, habló sobre el respeto a la defensa de gays, lesbianas y transgénero.

En esa cita estuvo Cristiani y el cubano Félix Rodríguez.