La Organización de Naciones Unidas (ONU) ha advertido que por circunstancias del cambio climático se espera una hambruna que afectará a varias partes del globo terráqueo, en los próximos años.
En ese sentido la ONU, formada por países gobernados por todas las tendencias ideológicas posibles, insta a los países a tomar las medidas del caso para evitar que las hambrunas arrojen resultados devastadores para la humanidad.
En El Salvador, un país demasiado frágil a los embates de la naturaleza, somos proclives a las pérdidas de cosechas por efectos de la sequía o el exceso de las lluvias. Desde hace varios años hemos tenido la necesidad de comprar granos básicos a otros países, que también han visto y seguirán viendo reducir sus cosechas por efectos diversos.
Por eso en el país se requiere diseñar una política integral de apoyo a la agricultura, para estimular las siembras y por ende las cosechas, para evitar que los granos básicos escaseen en demasía.
Sin embargo, es lamentable cuando esas políticas tienen componentes que se politizan. Un mal ejemplo es la entrega de paquetes agrícolas.
En algunos municipios del interior del país, gobernados por partidos ajenos a ARENA, los famosos paquetes agrícolas que contienen semilla mejorada y fertilizantes para estimular la producción agrícola han sido entregados con criterios partidarios. Es decir, que los han entregado los candidatos a alcalde por dicho partido, acompañados por dirigentes políticos. Lo más censurable es que han dejado de entregarle el producto a quienes no comulgan o simpatizan con ARENA. En algunos casos, como La Paz, el Ministerio de Agricultura hasta se dio el lujo de negociar con el PCN para que los candidatos y alcaldes de dicho partido los entreguen como parte de su campaña.
Es triste que se politice la entrega de semilla o que ocurran casos de corrupción como en San Luis La Herradura (La Paz), donde los agricultores acusan al candidato a la alcaldía por ARENA de haberles vendido los paquetes.
Sinceramente no creo que la ONU se equivoque con la advertencia de la hambruna. El que se equivoca es el Gobierno al politizar un plan de nación, como que si el hambre tuviera color político. Lástima.
Jaime Ulises Marinero
Editor de Departamentos