El Zaragoza, con los hermanos argentinos Diego y Gabriel Milito juntos por primera vez en una final, se medirá hoy con el Español por el título de la Copa del Rey, un torneo que en los últimos tiempos se ha convertido en la tabla de salvación para equipos alejados de la vanguardia en la liga española.
El favoritismo se inclina por el Zaragoza, el matagigantes de la edición 105 de la copa, ya que en las rondas previas dejó fuera al Barcelona y al Madrid.
Para el Zaragoza, la final en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid le ofrece la oportunidad de coronarse por séptima vez y la tercera en los últimos seis años.
Pero su técnico, Víctor Muñoz, advirtió a sus jugadores no fiarse de nada.
“Si empezamos a creer en eso, llevamos las de perder. El público y los aficionados piensan que porque el Zaragoza ha eliminado a equipos potentes como el Real Madrid o el Barcelona es favorito, pero los profesionales no lo sienten.”
El Zaragoza regresará al estadio del Real Madrid, donde perdió 4-0 en el duelo de vuelta de las semifinales hace dos meses. Pero gracias a la victoria de 6-1 en la ida logró acceder a la final con un global de 6-5.
El Español, un tricampeón del torneo, llega a la final metido en la zona de descenso de la liga y no conoce la victoria en cinco partidos. Raúl Tamudo, delantero de los catalanes, le restó importancia a quienes consideran que la final no tiene mucho brillo.
El ganador de la final se clasificará a la Copa UEFA.