Luto. Piermario Morosini falleció ayer durante un encuentro de la Serie B del fútbol italiano. La jornada de todas las categorías fue suspendida.

Morosini, de 25 años, cayó de rodillas a los 30 minutos de juego e intentó levantarse tres veces antes de colapsar en la cancha, donde falleció de un ataque cardíaco. “Me lancé al campo de juego inmediatamente, porque comprendí que la situación era grave”, mencionó el asistente médico del Pescara Claudio D’Arcangelo.

“Ni siquiera esperé la aprobación del árbitro. Le realicé un masaje cardíaco y por un momento tuve la sensación que se recuperaba, pero no había nada que hacer”, agregó el médico.

Los médicos confirmaron que Morosini nunca recobró la conciencia pese al tratamiento intensivo que recibió en el Hospital Santo Spirito de Pescara. “Hicimos todo lo que pudimos para reanimar al chico, intentamos por más de una hora, pero nunca recuperó la conciencia”, explicó Leonardo Paloscia, jefe de la unidad de cardiología del hospital.

Morosini nació en Bergamo y comenzó a jugar en el club local Atalanta. Fue cedido a préstamo a varios clubes de divisiones inferiores desde 2005, y había llegado al Livorno en enero. Jugó con los equipos juveniles de Italia desde 2001.