Líder. Real Madrid mantuvo su ventaja de cuatro puntos en la Liga española, luego de derrotar 3-1 al Sporting de Gijón, ayer, en el Santiago Bernabéu.

“El récord es para los que dicen que Mou es un técnico defensivo. No están mal los datos, el equipo merece ser campeón.”
3
1
1
2
33
JORNADA
Liga española

accion

El Real Madrid de la temporada 2011-2012 igualó al mismo club merengue de 1989-1990 como los equipos más goleadores en la Liga, con 107 anotaciones; mientras Cristiano Ronaldo y Lionel Messi alcanzaron al mismo tiempo la más alta de cantidad de goles para un jugador en una sola temporada (41) en la última jornada antes de que el club merengue y el Barcelona se midan en la Liga, en un clásico destinado como siempre a ser récord y servir para romper otros tantos.

A primera hora, Cristiano Ronaldo anotó su cuarto gol en los últimos dos partidos para darle al Real Madrid un triunfo 3-1 sobre el Sporting de Gijón. El club merengue quedó con 85 puntos en la cima de la clasificación y, aunque el Barcelona ganó al Levante y dejó su ventaja en cuatro puntos, el cuadro blanco se aseguró que, independientemente del resultado del clásico en el Camp Nou, seguirá como líder liguero.

Cristiano sigue en racha tras conseguir un triplete la fecha anterior y llegó a 41 goles en la temporada, para romper el récord de 40 que fijó él mismo la campaña pasada.

Miguel De las Cuevas adelantó al Sporting, pero el argentino Gonzalo Higuaín niveló con su 21.ª diana liguera y Karim Benzema cerró la cuenta con su gol 18.

Al Madrid le costó entrar en el partido frente a un Sporting bien organizado sobre el césped y encomendado al rigor defensivo que faltaba en el cuadro blanco.

Un malentendido entre Álvaro Arbeloa y Nuri Sahin provocó que la primera ocasión fuera visitante: un disparo del argentino Óscar Trejo bien atajado por Iker Casillas. La dupla ofensiva de Trejo y Gastón Sangoy sembró inquietud en la zaga madridista, poco entonada, y las cosas empeoraron para el líder de la Liga cuando Trejo se infiltró en el área y el balón fue barrido por Ramos, con mano incluida.

El árbitro se percató de la infracción y señaló un penalti que transformó De Las Cuevas para el inesperado 1-0 visitante a los 30 minutos. El choque se calentó y el Madrid reaccionó. Higuaín, que había visto un anterior remate a la red invalidado por fuera de juego, se aseguró el empate al cabecear limpio un centro de Ramos.

Con el 1-1, Sahin impactó un tiro libre en el travesaño de Juan Pablo Colinas antes del descanso, aprovechado por Mourinho para introducir a Karim Benzema y el argentino Ángel Di María en lugar de Sahin y José Callejón.

El Sporting resistió con casta hasta los 74, cuando Di María puso un centro en la cabeza de Cristiano y el portugués definió a la base del poste de Colinas. El 41.º tanto en liga de Cristiano tranquilizó a su equipo, que se aventajó de la expulsión de Roberto Canella por doble amarilla y anotó el 3-1 final en una buena definición de Benzema a pase de Mesut Özil.

Mientras, el Barcelona volvió a reposar en la magia de Messi para revertir el resultado ante el Levante y llevarse un triunfo por 2-1. El equipo azulgrana se recuperó a tiempo gracias a dos goles marcados por el astro argentino y así mantuvo la distancia con el equipo de Mourinho.

Encima, Messi alcanzó un nuevo récord para su trayectoria: cosechó su décimo partido de Liga consecutivo en el que convierte goles y alcanzó la marca registrada por el brasileño Ronaldo también con el Barcelona, en la temporada 96/97.

Con un Levante muy retrasado y con un campo de juego en pésimas condiciones, el Barcelona tuvo muchas dificultades como para poder generar peligro. Las ofensivas con pases cortos desde el centro del campo se transformaron en una utopía, por lo que el Barcelona debió apelar a los centros sin ninguna referencia de altura al área.

Además, el Levante abrió la cuenta en su primera ocasión. Sergio Busquets cometió un penalti, tras tocar el balón con la mano en el área, y José Barkero transformó la falta en gol.

En la segunda parte, Messi devolvió oxígeno a su equipo. El rosarino empató con un tiro desde fuera del área ubicado junto a un palo y revirtió el resultado con un penalti anotado por una falta de Botelho sobre Isaac Cuenca y dejar todo servido para el clásico del próximo fin de semana. Aunque primero toca la Champions.