En racha. El delantero Mario Gómez llegó ayer a tres goles en la Eurocopa. En la foto, Thomas Mueller celebra uno de los tantos de su compañero.

Alemania dejó ayer en coma a la subcampeona del mundo, Holanda, en un grupo B de la Eurocopa que puede necesitar de calculadoras para definir el segundo clasificado en la última fecha.

La victoria por 2-1 de Alemania sobre Holanda y el triunfo in extremis de Portugal por 3-2 ante Dinamarca acerca a los germanos a los cuartos de final y deja abierto el resto del grupo.

Con seis puntos en dos partidos, Alemania lidera la tabla por delante de Portugal y Dinamarca, ambos con tres puntos. El equipo dirigido por Joachim Löw solo necesita un punto en la última fecha ante los daneses para asegurarse el primer puesto.

“El calor era extremo, eso se notó en la falta de dinámica de los dos equipos. Pero creo que hemos sido los justos ganadores”, dijo Löw a la Segunda Cadena de la Televisión Alemana (ZDF).

Por el contrario, Holanda ha perdido sus dos duelos, pero mantiene aún una opción de clasificación en la última fecha, en la que se enfrenta a Portugal.

Para eso necesita una victoria lo más abultada posible y que los alemanes ganen su partido a Dinamarca, con lo que se produciría un triple empate a tres puntos entre lusos, escandinavos y holandeses que se decidiría por diferencia de goles.

“Por supuesto, nos habíamos imaginado todo de modo diferente, pero todavía no estamos fuera”, dijo el capitán “oranje”, Mark van Bommel.

Holanda se convertirá así en fan en la última fecha de su principal verdugo de ayer, Mario Gómez. El delantero del Bayern Múnich logró los dos goles de su equipo en Járkov y respondió así a algunas críticas surgidas en su país.

El alemán de origen español ha sido el autor de los tres goles marcados hasta ahora por su selección en la Euro. El sábado anotó el tanto con el que los alemanes derrotaron a Portugal por 1-0.

La inspiración de Gómez ante el gol contrasta con la ceguera que sufre Cristiano Ronaldo delante de la portería rival con la camiseta de Portugal.

La gran superestrella lusa erró ayer varias ocasiones de gol que podrían haberle costado muy caro a su equipo, que desperdició dos goles de ventaja.

Pepe y Helder Postiga adelantaron a Portugal, pero Nicklas Bendtner empató con dos cabezazos. El segundo llegó además poco después de que el crack luso del Real Madrid lanzara fuera un mano a mano con el portero rival.

A tres minutos del final, sin embargo, Silvestre Varela llegó al rescate de su equipo y de su capitán con un tanto que deja el pase a cuartos de final en las propias manos de los portugueses.