Enorme. Con un “hat-trick” de Lionel Messi, el Barcelona aplastó 8-0 al Rajá Casablanca de Marruecos. Su próximo partido será dentro de una semana ante el PSG.

El tándem Messi-Alexis dio ayer una lección de fútbol en la ciudad de Tánger, ante un Raja casablanqués que no fue rival para el Barcelona ni siquiera cuando los blaugranas alinearon en los últimos minutos a todos sus canteranos.

Leo Messi y Alexis Sánchez fueron en la primera parte los verdugos de un Raja que casi ni vio el balón. Entre el argentino y el chileno –o marcando o pasando el balón– compusieron los cinco goles con los que terminó la primera mitad.

El públicotangerino, que solo llenó la mitad de las 45,000 plazas del gran estadio de Tánger, animó en su mayoría al equipo catalán, mientras que el Raja contó con el apoyo de sus aficionados llegados desde Casablanca, a unos 300 kilómetros al sur.

Si el Raja creía que el Barça iba a aflojar en la segunda parte, se equivocó. Messi estuvo a punto de marcar su cuarto de la noche con un balón que pegó al larguero; poco después, una falta contra Alexis terminó en penalti que transformó Dani Alves.

Bien es cierto que el Raja, que solo remató una sola vez a puerta en todo el partido, frente a 14 del Barça, se quedó sin un penalti claro que Adriano hizo sobre un rival y que el árbitro no quiso ver, al minuto 62.

A partir de entonces, en tres tandas sucesivas, Tito Vilanova relevó a todo el equipo a excepción de Pinto, dando entrada a los jóvenes canteranos. En un primer momento, el partido decayó, pues los blaugranas, aunque mantuvieron el control, no parecían capaces de crear peligro.

Cuando el Raja ya rezaba para que terminase el encuentro, Sergi Gómez les infligió el séptimo gol con un fenomenal trallazo por lo bajo desde fuera del área que pilló al portero desprevenido.

Dos minutos después, Deulofeu sentenció el partido con un chute cruzado desde el lado derecho, dejando constancia del poderío joven en el equipo blaugrana. Aunque quizá el rival que ayer tuvieron enfrente no estuvo a la altura.