Israel Cruz, el primer técnico de la Azul de playa, compartió este mediodía en el programa Todo Azul de La Prensa Gráfica, un breve análisis del partido de cuartos de final en Rávean, Italia, en el que los cuscatlecos golearon 6-5 a los anfitriones.

 

También destacó algunos recuerdos que dejan entrever las necesidades, todavía existentes, entre este equipo que hoy puso en el ojo del mundo deportivo a El Salvador.

Cruz dijo que lo único que temía del partido y que ponía en peligro la clasificación de la Azul playera era el mal arbitraje.

El ex DT echó un vistazo al pasado de los seleccionados al recordar anécdotas de cómo todo este sueño de 14 pescadores inició y cómo, aún con el poco apoyo, la mala alimentación y ningún fogueo el equipo está haciendo historia.

"Al principio nadie nos tenía fe, todos decían que nunca íbamos a ir ni a Costa Rica, incluso ni los jugadores confiaban mucho en mí", dijo Israel Cruz, al tiempo que recordó que, personalmente, tuvo que hacer todas las labores de extranjería para conseguirles pasaporte que permitiera a los pescadores viajar.

“Fue importante al comenzar cuidar su alimentación porque habían unos que tenían 7, 8 años sin comer una manzana. Su dieta era de tortillas, pescado y frijoles", dijo.

El ex técnico recordó el primer viaje de la Azul playera a Cancún: el "Tín" Ruiz (actual capitán de la Azul) rompió su pasaporte porque tenía miedo de viajar en avión, recordó. "Cuando les dieron la tarjetita del hotel para entrar al cuarto, tuvimos que irles a enseñar cómo usarlas", agregó.

Anécdota tras anécdota, Cruz hizo énfasis en que, a pesar de que no es primer año que participan de un Mundial de fútbol playa, los jugadores nunca han perdido su humildad ni despegan sus pies de la tierra. "En la isla, ellos siempre andan descalzos”.

Al hablar de reconocimientos, Israel Cruz fue muy claro: "Ellos todo lo que piden es una lancha y un motor para pescar".

El ex técnico no dudó en enlistar todo lo que, a su juicio, sería bien merecido por los jugadores. Lo ideal para el ex técnico sería darle un salario mensual a cada uno de entre $1000 y $1200, durante los seis meses que necesitan para foguearse de cara a la próxima competición, y apoyarlos para conseguir amistosos con selecciones de otros países.

Cruz, además, destacó la importancia de conseguir presupuesto para construir una cancha de fútbol playa para mejorar las condiciones en las que entrenan los jugadores. Cuando la marea sube durante un entreno, aseguró el ex DT, ellos personalmente limpian la playa para quitar la basura que deja el oleaje.

En total, la Azul de playa han recaudado casi 35 mil euros en premios que van, desde haber sido campeones de CONCACAF, clasificar a cuartos de final, y el premio por clasificar ahora a semifinales.

Los tuiteros participantes de esta conversación también hicieron sus peticiones: “Que ese dinero (ganado por la selección) no pase por la FESFUT y sea de ellos”.
Rusia será nuestro el siguiente contrincante de la playera, el próximo sábado a las 8:45 de la mañana (hora El Salvador).  

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