En la Asamblea. Darwin Ramírez, seleccionado de fútbol playa, y otros habitantes de Los Limones visitaron ayer la Asamblea en busca de ayuda.

El juez de Paz de Jujutla llegó hace dos semanas. Nos dijo que teníamos que salirnos del inmueble.”
Venimos desde hace cinco años como para que tuvieran claro a estas alturas la situación.”
El caso
En zozobra
En mayo pasado se hicieron más fuertes las amenazas y probabilidades de desalojo para Darwin Ramírez y otras familias del caserío Los Limones. Pese a que se dijo que se había logrado detener el proceso, este continúa en pie.

El peligro de desalojo de Darwin Ramírez, seleccionado de fútbol playa, y otras familias más del caserío Los Limones de Ahuachapán sigue en pie, pese a las diferentes muestras de ayuda que los lugareños han tenido por su situación.

Según una resolución judicial, Ramírez y otros habitantes de Los Limones ocupan un terreno propiedad de Ana Carmen Chávez de Bondanza, por lo que se han visto amenazados constantemente en los últimos meses con ser desalojados.

Pese a que el 18 de mayo, el diputado Sigifredo Ochoa Pérez, del partido Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), anunció que habían llegado a un acuerdo con el representante legal de De Bondanza, Óscar Luna, los habitantes del lugar recibieron la semana pasada una visita de las autoridades para notificarles que la orden de desalojo sigue en pie, por lo que este podría producirse en cualquier momento.

Debido a ello, ayer, estos se hicieron presentes en la Asamblea Legislativa para participar en una reunión junto al legislador y a Luna.

En ella, acompañados del alcalde de Jujutla, Víctor Martínez, los lugareños recibieron asesoría de parte de Ochoa Pérez y de Luna en cuanto a que no se puede detener el proceso de desalojo ya que un juez de Ahuachapán es el que estaría ordenando al juzgado de Jujutla que lo haga efectivo, en cumplimiento a la sentencia.

Empero, lo que sí pueden aprovechar es el tiempo hasta antes de que se produzca para averiguar cómo fue el proceso que llevó a la sentencia que ordena su desalojo, toda vez que aseguran que nunca recibieron ayuda legal ni asesorías para poder hacer frente a la demanda de la señora De Bondanza por hacerse del lugar. De esa manera, conocerían si hubo algún mal proceso que les permita retrasar la ejecución de la sentencia.

“No teníamos ni un abogado porque no tenemos los recursos, ella puede tener tres o cuatro. Trabajaron eso, nos ganó el proceso porque nosotros no teníamos a nadie en nuestra defensa”, comentó Darwin, que reiteró que solo espera vivir en paz en el lugar donde ha residido toda su vida.

Mientras, Luna se mostró abierto a que los habitantes de Los Limones reciban asesoría jurídica para conocer el proceso que llevó a la sentencia de su desalojo, pero reiteró que este no puede ser detenido: “No lo podemos detener, está en curso, será el apoyo que reciban de las autoridades para que tengan claridad de las cosas”.