Hicimos méritos para al menos llevarnos algo y no irnos con las manos vacías. Sinceramente, triste y un poco molesto con el arbitraje.
El primer tiempo lo tendríamos que haber definido con cuatro o cinco goles. En el segundo tiempo nos metimos un poco atrás
perdimos la pelota.
Renacimiento
Zelbin Zepeda y Christian Gil Mosquera han vuelto a hacer del fútbol su profesión. El zaguero y el delantero colombiano habían desaparecido del espectro del fútbol de la liga de privilegio, pero gracias a Atlético Marte han renacido. Zepeda no vio acción ayer ante el Firpo y Mosquera estuvo en la cancha no más de 25 minutos, pero agradeció el gesto con un gol que vale para una victoria. Él fue el héroe ayer de los marcianos.
Vea imágenes del partido de Marte contra L. A. Firpo.
En tierra de ciegos el tuerto es rey, y Atlético Marte lo fue ayer al vencer 2-1 a Luis Ángel Firpo en un partido cargado de faltas y tarjetas amarillas, y falto de espectáculo. Los tres puntos acabaron en el bolsillo de los marcianos, pero el partido tuvo nivel aún de amistoso de pretemporada.
Ayer en su debut, ni Atlético Marte ni Firpo presentaron credenciales suficientes para pensar que tienen armas para pelear arriba y mucho menos para ponerles viñeta de candidatos a campeón del Apertura 2012.
A los carabineros les bastó un rayito de luz en el último suspiro del juego para cegar definitivamente a un Firpo que jugó a tientas a lo largo del partido.
Christian Gil Mosquera salió desde el banquillo para trajearse de héroe en la última pelota que Marte tuvo en ofensiva. Al 90+2, el ariete colombiano, borrado del mapa futbolístico en los últimos torneos, se suspendió en el aire y venció de cabeza a Dagoberto Portillo.
El tanto, fue un balde de agua fría para los toros, que ya hacían cuenta y se veían conformes con dividir honores.
Jorge el Chiqui García celebró el 2-1 con un salto por los aires sobre su área técnica, mientras su colega y rival Edgar Kiko Henríqez dibujó la frustración en su rostro.
Y es que el tanto de Gil Mosquera vino a descompensar el resultado de un partido que se jugó con dientes apretados y que tuvo opciones de gol más por inercia y hambre que por fundamentación, riqueza técnica y visión de juego.
Garrick Gondon abrió la lata y puso el festejo tempranero para los marcianos al soplar al fondo de la red un zapatazo de Allan Fernández que ya avanzaba con destino a gol.
El tanto, al minuto 11, fue sorpresivo porque ninguno de los contendientes había hecho méritos para abrir la cuenta. Firpo, sin un organizador en la zona ancha, había apostado por los desbordes de sus extremos que terminaban en centros sin destinatario, y Marte apelaba a la visión de Gilberto Baires y el sprint de Gordon.
Así, antes que llegara el gol, los toros solo sumaban en su cuenta un testarazo de Marlon Martínez que se largó sobre el horizontal.
Fue la velocidad de Gordon la que más daño creó a los usulutecos en la primera parte. Al '29, el paisano de Usain Bolt picó en velocidad por derecha, dejó mal parado al Chicho Torres y cuando se paró frente a la meta taurina remató las gradas. Dos minutos más tarde, Gordon madrugó con un balón a Torres y de nueva cuenta se le nubló la vista frente al marco. Esta vez su disparó salió justo a la humanidad de Dago Portillo.
Hasta ahí, Firpo marcaba un ligero dominio en la posición del balón, pero su fútbol no les permitía pasar de la media cancha. No sincronizaban al momento de hacer las paredes o abrir hacia las bandas y el rival, sin ser más, les estaba ganando el mandado con facilidad. Marte, incluso, pudo irse al descanso con una mayor ventaja, pero le faltó pulso y también suerte a Gordon.
Fue el jamaicano el protagonista de la última jugada en la primera mitad al estrellar un zapatazo que mordió el larguero.
Las acciones se reanudaron con dos cambios en las filas pamperas. Kiko Henríquez retiró del escenario a Héctor Salazar y Marlon Martínez y le dio ingreso a Marvin Ramos y al experimentado Jorge Sánchez. A partir de ahí, los papeles cambiaron porque Sánchez le dio un mejor tránsito a la pelota, pero no alcanzaban a tener la claridad suficiente para llegar con opciones claras al marco.
De hecho, fue hasta el '66 que los manudos llevaron peligro en serio, y fue mediante un cabezazo de Marlon Trejo, que se fue desviado por centímetros.
Sería esa la vía de los toros para llegar al gol. En el '68, un tiro de esquina cruzó toda el área y, sobre el segundo palo, Carlos Ayala devolvió de cabeza hacia el centro, donde apareció Anel Canales para decretar por la misma vía el 1-1 parcial.
A partir del empate, Firpo buscó la remontada y generó jugadas para lograrla, como un remate de Dennis Alas que Diego Cuéllar alcanzó a desviar hacia el tiro de esquina con la yema de los dedos. Incluso, el técnico y jugadores manudos reclamaron dos penaltis por manos en el área del zaguero marciano Daniel Rui, pero no hubo concesiones por parte del central Elmer Martínez.
Para justicia o injusticia, depende del lado desde el que se vea, cuando ya todos parecían conformarse con el marcador, apareció Víctor Merino Dubón con el cobro de una falta y Mosquera, como todo cazador de área, con un gol en extremis que puso el delirio para la afición marciana congregada en el estadio Cuscatlán.
El cuerpo técnico marciano igual festejó el resultado y evaluó la entrega dentro de la cancha; mientras, en la parcela contraria hubo lamentos, pero también sinceridad en que aún les queda mucho por corregir.
En el próximo juego los marcianos visitarán al Once Municipal, y Firpo recibirá a al Águila en duelo de perdedores.