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El uno opina y el otro paga, aunque estén perdidos. El uno es Vicente Vásquez y el otro es Julio Sosa, asesor legal y presidente de Águila, respectivamente. El de la frase es una fuente cercana al equipo negronaranja, que aceptó hablar bajo la condición del anonimato para intentar explicar el palo sufrido el miércoles pasado ante Toronto en la Concachampions.
¿Por qué bajo anonimato? Porque en el club negronaranja nadie se atreve a ponerse en contra de Vásquez y Sosa. Aunque el primero está inhabilitado para ocupar cargos relacionados al fútbol por una sanción de la FESFUT, del 24 de agosto de 2011, se viste con traje de asesor legal para mover los hilos del destino emplumado. Aunque algunos no estén de acuerdo.
Y si bien los emplumados son los actuales campeones nacionales, sobran voces tanto dentro como fuera del club que discuten las decisiones de su asesor.
Las más recientes, las relacionadas con el viaje a Canadá. La plantilla oriental voló solo con tres miembros del cuerpo técnico sin preparador físico, kinesiólogo ni utilero un día antes del partido y perdió la conexión a Toronto, por lo que debió dormir en el aeropuerto de Miami y llegar a suelo canadiense el mismo día del juego. Vásquez y Sosa estaban en la misma ciudad desde un día antes.
Una fuente cercana a la directiva emplumada explicó varias cosas relacionadas a la planificación: A Víctor (Coreas, técnico) le dicen que tiene que dejar tres, que elija. Que tiene que dejar tantos jugadores, él va a dejar a los que menos le pueden servir. ¿Qué tiene que hacer el hombre?: cumplir con lo que le están pidiendo.
Cuando estalló en las redes sociales la planificación del viaje de los emplumados, Vásquez montó en cólera en suelo canadiense, desde donde se apuró a aclarar que solo habían viajado dos directivos y que lo habían costeado con fondos propios.
Empero, la misma fuente dice otra cosa: Yo vi cuando Julio y Vicente compraron sus boletos de su dinero. También viajaron el cuñado de Sosa y un señor de Santa Rosa de Lima, que también son directivos. Cada uno pagó su boleto. La diferencia radica en la cuenta de estos para la plantilla.
Según la fuente, la directiva adquirió 25 boletos. En la nómina del viaje iban 18 jugadores, además de Víctor Coreas, Salvador Coreas, Misael Alfaro, Amílcar Mijango (gerente) y Luis Vásquez (médico), es decir, 23. ¿Y los otros dos?
A través de tres fuentes diferentes, este medio conoció tres datos: Águila solicitó 27 visas canadienses, compró 25 boletos y su nómina de viaje ante CONCACAF fue de 23 personas. Algo no cuadra.
Importa el torneo local
Otra fuente vinculada al club oriental también habló sobre la perspectiva que la directiva negronaranja tiene de la Concachampions: un mero compromiso.
A la larga, el torneo local es el que les interesa y piensan que para el torneo local tienen equipo para pelearlo. Pensaban que si invertían $12,000 en dos extranjeros para ir a pelear dos partidos de CONCACAF, no iba a ser ganancia, señala.
¿Por qué? Porque saben que no va a avanzar el Águila si le toca en México el otro partido. No va a pasar, es mentira. Vos crees que esa taleguiada que nos va a dar el Santos allá va a ser fácil, agrega la misma fuente, resignada a que las decisiones de Vásquez y Sosa sean las que más peso tengan dentro de la institución oriental.
Según conoció este medio, el colombiano Roberto Carlos Peña (ex de FAS) pedía $10,000 al mes para fichar y no hubo acuerdo, tuvieron la opción de un defensa central uruguayo por $5,000 y tampoco hubo arreglo. En cambio, el club fichó varios jugadores del descendido Vista Hermosa.
Este medio también confirmó que Águila sostendrá dos partidos amistosos ante Motagua en Estados Unidos. Tras un viaje de seis horas en bus, jugarán mañana en New York y el domingo viajarán a Wa-shington, donde ese mismo día tendrán otro encuentro con los catrachos, antes de viajar el lunes de regreso a El Salvador.