Ni la lluvia ni dos cortes en el sistema de iluminación en el Calero Suárez apagaron el ímpetu del Isidro Metapán, que remó contracorriente y rescató un punto en casa ante un batallador Juventud Independiente, que estuvo cerca de derribar el invicto de 18 partidos de los jaguares en su cueva.
Un gol del defensa Milton Molina, al minuto 76, emparejó el marcador y evitó que los opicanos se llevaran tres valiosos puntos del Jorge Suárez, un terreno donde no cualquier equipo sale vivo.
Los dirigidos por Juan Ramón Sánchez se pusieron en ventaja con un gol del debutante costarricense Jeremy Araya al '31 en una acción en la que salió lesionado el portero calero Henry Hernández, a quien se le confirmó una fractura de tibia y peroné.
Al minuto 15, los jaguares malograron un penalti en los botines de Nicolás Muñoz, que también perdió la ocasión de tomar ventaja en el liderato de goleo. El portero opicano, Wilmer Ramírez, se lanzó al costado izquierdo de la portería e hizo una buena atajada: el tercer tiro de 12 pasos del torneo que no besa la red.
El juego estuvo cerca de suspenderse luego de dos pausas por la fuerte tormenta de anoche en territorio metapaneco y tras dos apagones de dos de las torres de iluminación del estadio Jorge Suárez, que sobrevivió a la cantidad de agua recibida.
El árbitro principal, Fidel Mejía Paiz, paró por primera vez el juego al minuto 52 con el marcador parcial de 1-0 a favor del representativo opicano. La segunda pausa fue al filo del minuto 70 por un nuevo corte de energía y se esperaron los 15 minutos respectivos para que los reflectores alcanzaran su máximo poder de iluminación.
Tras la pausa obligada, los jaguares recompusieron su accionar y tomaron el control del duelo ante un batallador visitante que apostó por el contragolpe. Así, el duelo fue un monótono ensayo de ataque calero contra defensa opicana.
En la parte complementaria, la mejor ocasión la tuvo Nicolás Muñoz al encarar a Wilmer Ramírez, quien volvió a lucirse con una providencial tapada.
En la recta final, el representativo de Opico perdió el buen orden táctico y la férrea marca en el medio campo que le permitió al inicio asfixiar a Paolo Suárez y contener el regate de Nicogol.
La expulsión de Darwin Cerénal, al '81, complicó el panorama de los visitantes, que tuvieron en los botines de Juan Carlos Reyes un contragolpe para liquidar y luego vieron caer el empate calero, gracias a Molina, para mantener el invicto jaguar, que no pierden en su estadio desde el 25 de septiembre del año pasado.