Por las filas del Fuerte San Francisco pasaron figuras como los uruguayos Rubén Alonso, Raúl Esnal y el portero Alcides Caballero.


El factor económico le pasó factura al Fuerte San Francisco, aquel equipo de San Francisco Gotera que a inicios de la década de los noventa marcó historia en el fútbol nacional.

El miércoles pasado, los comandos azules le dijeron adiós a la segunda división para irse a la tercera. No pudieron mantener la categoría por dificultades financieras. Para los últimos compromisos, los jugadores solo acudían a los partidos. No había entrenos por las mismas complicaciones monetarias.

Atrás quedaron —a inicios de los noventa y en liga mayor— aquellas tardes de gloria en el estadio Luis Amílcar Moreno con el plantel conformado, entre otros, por los uruguayos Rubén Alonso, Gustavo Faral y Raúl Esnal (Q.E.P.D.), Modesto Henríquez, Carlos Aragón, David Omar “el Tractor” Sevilla, Osmel Zapata y el hondureño Jorge Martínez Ugalde (Q.E.P.D.).

Luego vino la generación de los hermanos Galdámez Callejas, el paraguayo Julio César Chávez, Alcides Caballero y su figura estelar Marlon Medrano, quien en su primer torneo de la primera división jugó con el número 30, mismo que traía desde la categoría de reservas.

Medrano tuvo un buen suceso en la liga mayor y luego saltó a FAS, Limeño y otros clubes. Eso también le sirvió al atacante para tener un paso en la Azul.

Esos eran los tiempos de los comandos azules, el título con el que la afición de Gotera bautizó al Fuerte San Francisco. Había jugadores del plantel que aparecían con vinchas azules en la cabeza para combinar con el uniforme que era del mismo color.

El plantel de Gotera no pudo acceder a fase de semifinales en la temporada 1991-1992. Fue a un repechaje contra Águila y cayó 2-1 en el estadio Cuscatlán. Eso fue lo más lejos a lo que llegó durante su paso por el circuito de privilegio.

En 1993, las cosas no le salieron bien a los de Gotera y tuvieron que dejar la categoría. Ricardo “la Coneja” Guardado inició como técnico y terminó Henry Arias. Era el retorno a la segunda división del fútbol nacional.

En 2004, bajo la conducción técnica de Omar Sevilla, Fuerte San Francisco estuvo a punto de regresar al circuito de privilegio. Hizo una buena temporada regular y llegó como líder a la fase de semifinales. Pero sucumbió contra Once Lobos y no logró el objetivo. Siguió en la liga de ascenso.

Al igual que los de Gotera, el Malacoff de Coatepeque también se fue a la liga de bronce. Aunque no ha terminado la actual competición, es último en la tabla y no podrá alcanzar a ninguno de los planteles que tiene cerca.

El proyecto de jóvenes del técnico Mauricio “el Tarzán” Alvarenga no fue bueno para los lacustres.