LA PRENSA GRÁFICA fue el último medio escrito con el que habló Raúl Magaña. Lo hizo el 14 de junio pasado, el mismo día en que Atlético Marte volvió a la liga mayor.

 

El fútbol salvadoreño está de luto. Y la partida de Raúl Alfredo Magaña duele. Cala hondo.

“La Araña” falleció ayer en la tarde a consecuencia del cáncer, que lo doblegó como ningún delantero lo hizo durante la dilatada carrera del ex arquero salvadoreño, considerada por muchos como el mejor guardameta nacido en esta tierra.

Abatido por un padecimiento que venía arrastrando desde hace ya cinco meses, a Magaña —de 69 años y oriundo de Santa Ana— lo fulminó un infarto a eso de las 5 de la tarde. Estaba rodeado de varios de sus seres queridos, por lo que el trance fue menos doloroso para quien fuera arquero titular de El Salvador en la copa del mundo México 1970.

Dora Magaña, una de los cinco hijos de “la Araña” dijo, al pedir que no se le tomaran fotografías a su fallecido padre, que deseaba que la afición salvadoreña guardara en su memoria el recuerdo de la época de gloria y no la del sufrimiento que vivió en los últimos meses.

 

 

Don Raúl, tras entrar en la etapa más dura de la enfermedad, tuvo que dejar de lado sus funciones como director deportivo del Atlético Marte, al que por su padecimiento no pudo acompañar en el juego en el que lograron el ascenso a la primera división, tras siete años en la liga de ascenso.

Inmenso legado

 

Fue precisamente con los marcianos con quienes trabajó hasta el final. Y lo hizo con un exitoso plan en el que Magaña arrancó como técnico, para lograr que uno de los equipos en los que militó y campeonizó retornara al circuito de privilegio.

“El Gran salvadoreño” fue entrenador también de Firpo, Alianza, Juventud Olímpica, Platense, Chalatenango y la selección nacional. Sin embargo, donde “la Araña” impuso su sello de garantía fue en su etapa de portero.

Brillo con luz propia —y fue campeón— con Alianza, FAS y Atlético Marte. Además, defendió la meta en un par de equipos chapines y otros tantos en suelo canadiense.

Empero, el momento culminante de su carrera lo vivió quizás en México 1970, cuando defendió la cabaña salvadoreña en el primer mundial al que el país clasificó. Por si fuera poco, enfrentó en dos ocasiones al legendario Pelé.

Lo de “Araña” le vino por su admiración por el portero ruso Lev Yashin y por su gusto por vestirse de negro y siempre con una gorra.

Don Raúl también se desempeñó como comentarista en LA PRENSA GRÁFICA a través de su columna “Desde el puente”, y en Radio Cadena Sonora. Además, fue miembro de la comisión técnica de FIFA por muchos años.

Descansa en paz, “Araña”.