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Lanzamiento Futbol Forever

Después de tres años de trabajo, Alejandro Gutman, presidente de la Fundación Fútbol Forever, puso en perspectiva las bondades, los alcances y los retos del programa deportivo que combina el fútbol y la fábula para llevar esperanza a los niños de comunidades acechadas por la violencia y la delincuencia.

Ayer, descalzo, literalmente con los pies sobre una caja llena de tierra y con un discurso reflexivo, el argentino reiteró el llamado a los diversos sectores del país a involucrarse en el proyecto que está presente en seis comunidades desde 2008 y tiene impacto directo en unos 3,500 niños. Su anhelo es expandirlo a más.


Después de tres años, ¿qué balance hace del programa Fútbol Forever?

El balance es excepcional por la gente que hemos conocido, por la calidad de la organización, la respuesta de líderes comunitarios y sobre todo por los resultados que uno va viendo en las escuelas.

Es un camino extraordinario para que aquellos más necesitados puedan tener una calidad de vida que merecen y posibilidades de una vida mucha más justa. Los recursos son siempre menores a las necesidades, hay que utilizar el ingenio y la creatividad, pero hay que tener la convicción. Estoy convencido de que con el compromiso y la generosidad se puede conseguir mucho más.

 

 

 

¿Qué destaca en estos tres años de trabajo?

Vamos produciendo lentamente cambios estructurales de todo tipo. En los niños, mejores actitudes para resolver sus conflictos, la interacción: recién venían una madre y un chico que estaba por incursionar en el camino equivocado, ahora la relación entre ellos se ha solidificado, se respetan.

En las comunidades, la gente está participando, capacitándose, tienen otras perspectivas de vida. Esos ejemplos son una demostración de que, con poco de lo que nosotros podemos aportar, se están produciendo cambios interesantes.

 

 

¿Alejandro Gutman está satisfecho?

Jamás voy a estar satisfecho, hay tanto por hacer. Puedo estar contento por los cambios que estamos generando, me alegra que alguien mejore, pero esto debe continuar porque lo que es producto de una historia que ocurre de generación en generación no se puede cambiar en un par años. Hay que poner los pies sobre la tierra e involucrarse.

 

 

 

 

¿2010 ha sido un año muy difícil para Fútbol Forever?

Desde un punto de vista sí, porque hay que tomar la decisión si expandimos, si tenemos la suerte de conseguir el acompañamiento que estamos deseando por parte de las organizaciones privadas y públicas y llevar Fútbol Forever a otros lugares del país.

No podemos hacerlo en un año, pero vamos a ampliarlo para cuatro escuelas en Mejicanos en noviembre y diciembre.

 

 

 

¿Cómo ha sido la respuesta que ha dado el sector empresarial y gubernamental?

En algunos lugares mejor que en otros. Esto es un proceso muy largo, pero con un acompañamiento muy bueno de los padres, los alumnos y algunos empresarios.

Está lejos de ser el ideal, hay que desestructurar modos de ayuda que están muy arraigados y que no conllevan con la realidad que viven las comunidades.

La tarea es desestructurar el pensamiento de aquellos que ayudan y modificar la posición de ayudar un tanto cómoda. Lleva su tiempo, al igual que motivar al desesperanzado.

¿Cómo se sobrelleva ya no tener el financiamiento de FIFA?

Teníamos un compromiso de dos años con FIFA y lo cumplió maravillosamente. Ahora le toca al país reaccionar porque durante muchos años fuimos nosotros, seguimos siendo nosotros. Ahora es el turno de la empresa, la organización internacional, el Gobierno.

La respuesta ha sido mucho más lenta de lo que yo esperaba, pero seguimos teniendo esperanza. A las comunidades hay que darles esperanza, pero también herramientas.

 

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