Esfuerzo. Bryan Zelaya en la prueba de salto del octatlón centroamericano juvenil.

Luego de tres días de competencia, la sumatoria del desempeño local se mantuvo en la línea de la modestia.

En territorio cuscatleco, los máximos honores estaban listos para la representación de Costa Rica que hasta la cuarta jornada, con 216 puntos, parecía inalcanzable y preparaba el festejo, con Guatemala (202) y el país anfitrión (172) como escoltas .

Con el fondista Luis Gustavo Solórzano, quien obtuvo medalla de oro en 800, 1,500 y 3,000 metros planos, la categoría juvenil B fue la de mayor rédito para El Salvador.

Con igual efusividad se festejó el metal dorado conquistado por Ana Saraí Comandari, Beatriz Flamenco, Katia Pozuelo y Catherine Ramos en el relevo 4x100 con un tiempo de 50.76 segundos.

El 1-2 de Katia Pozuelo y Beatriz Flamenco en 200 metros planos, con 25.89 y 26.33 segundos, también fue motivo de alegría sobre el tartán del “Mágico” González.

No menos relevante fue el triunfo de Andrea Michell Velasco, quien ganó oro en salto con pértiga, registrando 2.75 metros, e impuso un nuevo récord centroamericano, pulverizando el 2.70 mts. de la guatemalteca Emely Monzón, vigente desde 2010.

También subió al sitio más alto del podio Kevin Zelaya en salto de longitud tras lograr 6.38 metros.