Miles. Más de 70,000 voluntarios participaron en los Juegos Olímpicos.

Desde guiar a los espectadores por dentro del parque Olímpico, hasta guardar las acreditaciones de los atletas mientras ellos competían, las funciones de los voluntarios, “los Gamemakers”, fueron tan variadas como sus procedencias.

Venidos de 70 países distintos, desde Canadá hasta las Islas Salomón, pasando por el Reino Unido, Brasil o España, más de 70,000 voluntarios invadieron no solo los recintos olímpicos, sino toda la capital británica, dejándose ver con su gorra morada, su camiseta roja y lila y sus pantalones beige en cualquier rincón.

También hubo un numeroso contingente de voluntarios de Brasil y Rusia, que acudieron a la cita londinense para irse preparando para los Juegos de Río 2016 y los de invierno de Sochi 2014.

Además de no cobrar nada, ellos se pagaron el transporte hacia su puesto de trabajo, lo que en ocasiones supuso viajes de más de dos horas.

Siempre ayudando, a veces con más voluntad que conocimiento, y con palabras amables para el mundo, los voluntarios fueron uno de los pilares del evento.