Los Torogoces (uniforme azul) saborearon su primera victoria al vencer a los chapines del Santa Rosa en partido correspondiente al Clausura 2009, pactado a visita recíproca.

En plena etapa de gestación, el rugby salvadoreño sigue avanzando metros y a las puertas de su primer semestre ya conjuga el verbo ganar dentro y fuera de la cancha.

Adentro del terreno, el equipo de rugby salvadoreño, denominado Los Torogoces, ya saboreó su primera victoria tras derrotar al Santa Rosa de Guatemala en partido correspondiente al campeonato Clausura 2009 chapín.

El primer festejo del equipo identificado con el nombre del ave nacional de El Salvador llegó tras estampar pizarra de 37-11 en juego que tuvo lugar en las canchas del Liceo Francés el pasado fin de semana.

La victoria tuvo sabor a reivindicación para Los Torogoces, que en su debut cayó contra el Guatemala Rugby Club por 3-85. El tercer juego será el próximo 10 de octubre contra el sublíder del torneo, el Xela Rugby Club, en sede aún por definir.

El campeonato Clausura 2009 es la primera vitrina de Los Torogoces, un equipo que en su mayoría lo conforman jóvenes y que ya quiere extender sus alas.

“Hay entusiasmo, hemos tenido buena aceptación y en la lista de afiliados ya hay 70 inscritos”, expresa Luis Donis, presidente de la ASR, al enumerar algunos logros.

La naciente Asociación Salvadoreña de Rugby se declara satisfecha tras la conformación de un equipo con jugadores de experiencia y juventud con el que afirman El Salvador ya ganó presencia en el istmo.

El proyecto inició en una reunión de amigos que meses después se convirtió en la primera asociación cuscatleca de rugby y se oferta como una opción olímpica a futuro (2016).

Según relata Luis Donis, la idea surge el 6 de febrero a iniciativa de un grupo de amigos extranjeros procedentes de países donde el rugby ocupa un lugar privilegiado.

“Ellos analizaron que El Salvador es un país potencialmente bueno para desarrollar esta disciplina”, recalca Donis al explicar el surgimiento del deporte de raíces británicas considerado un juego de villanos jugado por caballeros.

Entre los amigos a los que el presidente de la ASR se refiere están el francés Iván Seassael, el argentino Augusto Dumit, el español Luis Baz y el chileno Felipe Flores, entre otros.

Tras casi seis meses de existencia, los esfuerzos también se enfocan en la obtención del reconocimiento internacional de la Confederación Norteamericana de Rugby (NACRA) o la Confederación Suramericana (CONSUR).

Los retos

A escala regional, la participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez 2010 y la conformación de la Asociación Centroamericana son los primeros retos que vislumbra en el horizonte la ASR.

A escala local, la meta trazada es darle al rugby la sostenibilidad e iniciar un ambicioso proyecto de promoción y expansión con los centros educativos y universidades, en una marcada tendencia de masificación.

“La idea es crear una liga colegial y universitaria que sea vivero de jugadores y garantice el relevo generacional del equipo”, valora el chileno Felipe Flores, secretario de la ASR, quien tiene siete años de practicar el rugby.

Aunque hay alegría por la obtención de patrocinadores como Tigo, Bingo Marbella y ESPN, la aspiración es consolidar un proyecto sostenible para hacerle frente a la compra de cascos, protectores bucales y de pecho, uniformes, pago de inscripciones y otros.