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A falta de informes médicos sobre la evolución de la salud de Fidel Castro, los comentarios de dirigentes cubanos en el exterior y de líderes de países amigos, como el venezolano Hugo Chávez, son la única orientación sobre la evolución del presidente cubano tras su operación.
“Tenemos informaciones fidedignas de tu franca recuperación. Vamos a darle un aplauso a ese hermano. Ya sabes, me esperas por allá para que tomemos un ‘tsunami’, que es un energético que prepara Fidel con soya, avena y no sé cuántas cosas más”, dijo el mandatario venezolano.
En Bolivia, el vicepresidente cubano, Carlos Lage, afirmó que Castro se recupera de su intervención.
“Lo peor ya ha pasado, parece que se ha levantado y ha dado algunos pasos”, comentó ayer una fuente del entorno presidencial, que reconoció que son muy pocos los que han tenido acceso al líder cubano en estos días.
Las versiones se conocen luego de que el diario “Folha de São Paulo” publicó una noticia en la que apuntaba que fuentes cubanas habrían informado a la presidencia brasileña que Castro “está mal” y tendría un cáncer que le impediría reasumir sus funciones. El Gobierno brasileño desmintió la publicación, a pesar de que ayer “Folha de São Paulo” defendió la veracidad de su informe.
Rice envía mensajes
Por otra parte, la secretaria de Estado de EUA, Condoleezza Rice, pidió ayer a los cubanos quedarse en la isla pese a la inestabilidad política y prometió que Washington estará con ellos en el momento de una transición política.
La funcionaria renovó su llamado a los cubanos para trabajar por un cambio democrático en la isla, en vez de salir en masa hacia Estados Unidos mientras continúa la incertidumbre política.
Iglesia ora por Castro
Los católicos cubanos se arrodillaron ayer en medio de nubes de incienso para rezar por la salud de Fidel Castro, un ateo comunista que mantuvo una tensa relación con la Iglesia católica.
“Hay preocupación en todos nosotros (...) Oramos por la patria, oramos por Cuba y por quienes la dirigen. Es nuestra manera de poner el futuro en manos del Señor”, dijo a periodistas el arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega.
Ortega subrayó que la Iglesia católica cubana “jamás estaría no solamente respaldando, ni siquiera aceptando mínimamente, cualquier intervención extranjera”.
Simultáneamente, en otras iglesias, esposas y madres de presos políticos rezaron al mismo Dios, pero por la liberación de sus familiares como un acto de “buena voluntad”.
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