Motivados por la masiva marcha que los inmigrante llevaron a cabo el pasado 10 de abril, más de 200 estadounidenses se congregaron ayer en las afueras del capitolio de Georgia para demostrar su descontento por la forma en que el Gobierno federal está manejando el tema de la inmigración.
El factor predominante en esta manifestación fue el repudio hacia los hispanos. “Váyanse a México, acá no los queremos o muéstrennos sus Green Card (tarjeta de residente)”, proferían los manifestantes.
Los protestantes acudieron al llamado hecho por algunas emisoras radiales y a las indicaciones de su máximo líder, el activista D. A. King, quien se ha convertido en una figura por realizar todo tipo de actividad que vaya en contra de la inmigración indocumentada.
Según King, el presidente de EUA, George W. Bush, es cómplice de una conspiración contra la seguridad del país por no garantizarla en la frontera con México.
“No estamos de acuerdo con otra amnistía, un mal ex presidente la concedió y eso hizo que nos llenáramos más de ilegales, lucharé para evitar que mi país se convierta en otro México”, señaló.