El líder de la mayoría republicana en el Senado, Bill Frist, se propone
buscar la aprobación del proyecto para reformar la ley de inmigración
de Estados Unidos para el 29 de mayo, con la esperanza de revivirlo, después
de que quedó estancado, dijeron ayer allegados a la cúpula republicana.
La legislación reforzaría la seguridad en la frontera, a la vez que daría
a millones de inmigrantes indocumentados la posibilidad de obtener la
residencia permanente y, eventualmente, convertirse en ciudadanos de ese
país.
En una concesión a los críticos conservadores de la medida, Frist y otros
republicanos buscan la asignación de unos dos mil millones de dólares
para la protección de la frontera.
Los asistentes dijeron que esos fondos permitirían entrenar agentes fronterizos,
construir centros de detención para los inmigrantes ilegales sorprendidos
en el cruce de la frontera, comprar helicópteros y aviones de vigilancia
y construir cercas en lugares de mucho tránsito. Las fuentes hablaron
con la condición del anonimato, diciendo que no querían anticiparse al
anuncio formal.
El objetivo de poner un plazo para la aprobación de la medida es asegurarse
de que el Senado actúe en este asunto, aseguró uno de los asistentes.
En las últimas semanas, cientos de miles de inmigrantes dirigidos por
líderes comunitarios, religiosos y políticos han realizado masivas protestas
pacíficas en varias ciudades del país para pedir la legalización de los
cerca de 12 millones de indocumentados.
Un proyecto amplio de inmigración, propuesto por los senadores republicanos
Mel Martinez y Chuck Hagel, quedó estancado en el Senado, luego de que
Frist y el líder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid, no
lograron un acuerdo sobre el número de enmiendas a la iniciativa que someterían
a votación. Los partidarios de la medida sostuvieron que tenían hasta
70 votos a favor.
Proyecto vuelve a comité
La propuesta, conocida como Martinez-Hagel, será discutida a partir del
martes 25 de abril por el comité judicial del Senado. Si es aprobada por
la entidad, pasará nuevamente al pleno. Sin embargo, será Frist el que
determine la fecha en que el nuevo proyecto deberá ser discutido y sometido
a votación.
Si el Senado aprueba una medida, esta deberá ser homologada con la iniciativa
aprobada por la Cámara Baja, la HR 4437, que criminaliza a los indocumentados.