En momentos en que se vive el peor ambiente antiinmigrante en la historia de Georgia, la próxima semana se realizará la primer audiencia por contratar los servicios de trabajadores indocumentados en contra de una de las fábricas de alfombras más grandes del estado.
Las autoridades acusan a la compañía Mohawk Industries de rebajar sus salarios con la contratación de inmigrantes indocumentados y, para ello, la Fiscalía ya tiene a su favor el testimonio de varios ex empleados estadounidenses que supuestamente fueron reemplazados por los extranjeros, que en su mayoría son de origen hispano.
Juan Morillo, uno de los abogados de la compañía, recalcó que aunque la empresa no logró que la causa fuera desestimada en instancias judiciales inferiores, volverá a negar los cargos en la audiencia de la Corte Suprema este 26 de abril.
“Mi cliente nunca ha contratado de manera consciente trabajadores indocumentados, manifestó el jurista”. Sin embargo, la parte demandante opina que Mohawk ha aceptado, a sabiendas, documentación falsa y que incluso la ha provisto a algunos de sus trabajadores.
Mohawk será juzgada bajo una ley aprobada por el Congreso de Estados Unidos en 1996, que permite que los empleados demanden a las compañías que contratan a propósito a trabajadores que no poseen la documentación en regla en territorio estadounidense.