Uno de los mayores detractores de la inmigración indocumentada e impulsor del proyecto de ley HR 4437, James Sensenbrenner, declaró ayer que la conferencia para armonizar su propuesta, aprobada por la Cámara de Representantes, con la propuesta aprobada por el Senado el jueves será sumamente difícil, porque ambas iniciativas miran hacia lados opuestos.
“Están contrapuestas en 180 grados”, afirmó Sensenbrenner, hablando sobre las iniciativas aprobadas, y agregó que la conferencia de los negociadores se presenta muy difícil como para adelantar alguna fecha para un posible acuerdo. Sin embargo, otras fuentes legislativas dijeron que el proyecto final que pasará a la oficina del presidente George W. Bush para convertirse en ley debería estar listo antes del receso de verano, que empieza a fines de julio.
El proyecto del Senado permite a los inmigrantes indocumentados que han estado en Estados Unidos durante cinco años o más continuar viviendo en el país, continuar trabajando y, eventualmente, convertirse en residentes permanentes y ciudadanos.
En ese sentido, el presidente salvadoreño, Antonio Saca, aseguró ayer que el 80% de los connacionales que tienen Estado de Protección Temporal (TPS) se legalizarían si el proyecto se convierte en ley.
“Esa es una amnistía”, afirmó Sensenbrenner en una rueda de prensa en el Capitolio. En contraste, la HR4437 criminaliza a los inmigrantes y a los que los ayudan y propone reforzar la frontera sur, entre otras medidas.
El republicano expresó que EUA necesita primero resguardar la frontera y terminar con la atracción del empleo barato en Estados Unidos, que es lo que atrae a muchos inmigrantes ilegales y, segundo, decidir qué hacer con los requerimientos laborales de la economía que no pueden ser cubiertos por estadounidenses o por inmigrantes sin problemas legales.
Los críticos aseguraron que la propuesta del Senado es una amnistía que recompensa a personas que violaron las leyes estadounidenses.
Sensenbrenner, sin embargo, manifestó que sus colegas podrían aceptar un programa de trabajadores temporales, pero en ningún caso una “amnistía” para indocumentados. Esta iniciativa “puede estar sobre la mesa si no contiene una amnistía, pero solo si las sanciones a los empresarios (que contratan a inmigrantes clandestinos) y el aumento de las patrullas en la frontera son efectivos”, aseguró.