Los líderes de la coalición que ha convocado a un paro de labores
y un boicot comercial para el próximo lunes 1.° de mayo insistió
ayer en que, pese a las discrepancias de algunos grupos, la acción
“va a seguir adelante”.
Además, la coalición por los Plenos Derechos de los Inmigrantes
exigió al presidente George W. Bush y al Congreso que “paren
las redadas de los inmigrantes indocumentados”.
Los líderes de esta alianza creen que el Gobierno de EUA incrementó
las redadas en los últimos días en respuesta a las marchas de las
pasadas semanas y a la convocatoria a este paro laboral.
Los organizadores del boicot han pedido a los inmigrantes que el
1.° de mayo, Día Internacional del Trabajo en casi todo los países,
pero no en EUA, no acudan a su trabajo, no compren ni vendan nada
y que los estudiantes no vayan a sus clases.
Juan José Gutiérrez, director del Movimiento Latino USA de Los
Ángeles, grupo que encabeza la convocatoria a la huelga, indicó
que los preparativos del paro siguen su marcha “a paso firme”,
a pesar de las divergencias con otras coaliciones que no la apoyan,
pero tampoco la rechazan.
Este paro, con el que se pretende hacer sentir la fuerte presencia
y necesidad de la mano de obra de los inmigrantes en el desarrollo
de EUA, ocurre en medio de la reanudación del debate migratorio
en el Senado tras dos semanas de receso.
Gutiérrez aseguró que el boicot cuenta con “un vasto apoyo”
de muchos sectores, aunque no se aventuró a pronosticar el número
aproximado de inmigrantes que se sumarán al paro nacional.
“Queremos legalización y no vamos a ceder en esta justa demanda
hasta el día en que una reforma migratoria amplia, profunda, humana
y generosa sea firmada y convertida en ley por el presidente Bush”,
advirtió Gutiérrez.