Reconocieron que la región es más bien receptora y no productora de gases, también que hay pobreza y que falta mucho por trabajar en tema ambiental, pero los presidentes centroamericanos —o en su defecto sus representantes— avalaron ayer la declaración de San Pedro Sula. El documento, firmado en la ciudad hondureña del mismo nombre, entre otras cosas acepta participar de la creación de un fondo mundial en el que cada país aportará dinero, según sus posibilidades, para hacer proyectos que contrarresten el cambio climático.
El fondo mundial o Fondo Verde es una propuesta del presidente mexicano, Felipe Calderón, el cual tiene como objetivo crear una cuenta común para trabajar contra el calentamiento global. Calderón expuso ante los mandatarios que cada país aportaría según su capacidad económica o su producción de gases.
“¿Qué es lo que buscamos? Que considerando quizá el ingreso per cápita o las emisiones per cápita, o las emisiones totales, integremos un fondo ¿De qué tamaño? Del tamaño que queramos”, afirmó Calderón.
La cumbre, aunque tuvo una asistencia parcial —ya que no asistieron los presidentes de Costa Rica, Nicaragua y Panamá—, concluyó que sería parte de la noción y que respaldaría la propuesta de México en otras reuniones internacionales. Calderón explicó que el fondo permitiría “recobrar” la cuota que el país aporte en proyectos de generación de energías o tecnologías para contrarrestar el calentamiento.
El mandatario salvadoreño, Antonio Saca, como presidente pro témpore del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), dijo recibir con agrado el planteamiento mexicano en nombre de la región: “Acogemos con agrado lo del Fondo Verde. Vamos a apoyar esto para que usted en la más alta representación de las próximas cumbres y como hermano del SICA represente los intereses de todos nuestros países que, aunque no contaminamos, sí debemos mandar el ejemplo de colaborar también”.
Los beneficios del Fondo Verde deberán verse en la práctica, ya que, de concretarse, aún no queda claro de dónde saldrá la cuota que cada país dará. En el caso de El Salvador, el mismo Carlos Guerrero, ministro de Medio Ambiente, reconoce que el presupuesto de medio ambiente es limitado. Con poco más de $8 millones, es una de las carteras de estado con menos fondos.
La primera fase del estudio sobre el impacto económico del cambio climático en C.A., realizado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), indica que en lo que la región debe comenzar a trabajar es en invertir y reforzar precisamente los equipos de meteorología y prevención. Al igual que sus propios grupos consultivos de cambio climático, algo que por ahora no se hace.