El cadáver de John Montoya fue encontrado con señales de haber sido ejecutado el pasado 25 de abril. Tres semanas después, la Policía encontró los restos de Juan Carlos Guzmán, con tantos disparos y puñaladas que las autoridades de Prince George’s no dudan de que los victimarios enviaban un mensaje. ¿Cuál? Las autoridades no lo tienen claro.
Pero las estadísticas hablan con claridad: 12 de las 24 víctimas de asesinato, desde marzo a abril de este año, eran todos hombres latinos, el mayor de ellos de 36. El menor recién cumplía los 15.
Es que a menos de 10 kilómetros de la Casa Blanca, esta zona presenta una mezcla de problemas que han hecho que los latinos, de seguir la tendencia, superen a los afroamericanos como punteros de la lista de víctimas de crímenes violentos.
Si bien las muertes violentas de latinos no superan el 25% del total, la población latina no representa ni el 14% en el condado, con lo cual, porcentualmente hablando, su promedio de victimización es mayor que cualquier otro grupo.
El condado experimentó un aumento de población hispana, en su mayoría salvadoreños, desde 2000, cuando el censo reportaba 57,000, a 98,000 en 2006, la última cifra disponible. Pero en ciudades de Prince George’s, como Langley Park o Long Branch, el porcentaje de población latina se dispara hasta 60%, según la organización Casa de Maryland.
Una cifra que comenzó a crecer más cuando los condados con mayor población latina de estado de Virginia implementaron duras medidas contra los indocumentados. Así, en los complejos de edificios es común encontrar apartamentos donde conviven hasta 10 personas, en muchos casos hombres solteros que trabajan como jornaleros.
Esa combinación de hacinamiento y en algunos casos de alcohol causa estragos. En cuatro de los 10 casos de asesinato, las heridas fueron causadas por botellas quebradas de licor. En otros cuatro casos las muertes están relacionadas con pandillas.
Pero la vocera de la Policía de Prince George’s, Sharon Taylor, dice que es muy temprano para sacar conclusiones y que “estas cosas suceden en ciclos, de repente podríamos tener una racha de asesinatos de afroamericanos”.