Llamadas al 911 redirigidas a los departamentos de Policía equivocados. Radios policiales que no se comunican entre ellos. Oficiales que no entienden a los testigos de un crimen por no hablar su lengua. Esa es parte de la realidad que viven los residentes del llamado “corredor internacional” de Maryland, una zona en la que coinciden dos condados y tres departamentos de Policía.
Esta es una zona en la que varios latinos han muerto asesinados a un alarmante ritmo desde que comenzó 2008.
El corredor internacional es una región en la que la población latina, en su mayoría salvadoreña, alcanza un 70% en ciudades como Langley Park. A pesar de ello, hay apenas 40 oficiales bilingües en su fuerza policial.
La semana pasada, los comandantes de las fuerzas del orden de ambos condados sostuvieron una reunión con residentes de la zona. En el encuentro, los jefes de Policía asumieron el reto de coordinarse y comunicarse mejor con sus colegas vecinos. Una comunicación que a veces se ve obstaculizada por el hecho de que en muchas zonas ni siquiera comparten las frecuencias de radio.
Los esfuerzos de la Policía para investigar crímenes se han visto obstaculizados también por el temor de muchos inmigrantes a acudir a las autoridades por el temor a ser discriminados. Esto tras la entrada en vigor de medidas que obligan a las autoridades a verificar el estatus migratorio de quien crean que es sospechoso de un crimen.