Con lágrimas en los ojos al recordar cómo vio de lejos a su madre dentro de un centro de detención tras ser arrestada en su centro laboral, una adolescente hispana cerró una serie de cinco audiencias sobre inmigración organizadas por un sindicato nacional.
“Pensé que el mundo se había acabado en ese momento”, dijo la adolescente Jessica, de 14 años, recordando ante los comisionados el encuentro con su madre, detenida el 7 de febrero por agentes de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en su trabajo, Micro Solutions Enterprises, en Van Nuys, Los Angeles. En ese operativo fueron detenidos una veintena de salvadoreños.
“No se revelaron los apellidos de los inmigrantes que testificaron debido a que están involucrados en demandas pendientes”, explicó Joe Hansen, presidente de la Comisión Sobre Mala Conducta y Violaciones del ICE a la Cuarta Enmienda.
Dicha enmienda constitucional se refiere a la protección de los ciudadanos por pesquisas y detenciones arbitrarias.
“No sabía qué hacer... no sabía qué hacer”, explicó la menor mientras se enjugaba los ojos en un salón de la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles. “Aunque es mi madre, ella es prácticamente mi mejor amiga”, agregó.
El testimonio de la muchacha sirvió para ilustrar los efectos que los últimos operativos migratorios en centros laborales de Estados Unidos han tenido en las familias de los detenidos.
La comisión de nueve miembros fue creada en septiembre del año pasado por el Sindicato Unido de Trabajadores Comerciales y de Alimentos (UFCW, por sus siglas en inglés), en respuesta a seis redadas ocurridas en diciembre del 2006 en el centro del país, en las que las autoridades migratorias investigaron alrededor de 1,300 trabajadores.
La UFCW tiene contratos laborales con algunas de las empresas allanadas por el ICE.
Durante las audiencias realizadas en Washington, D.C.; Boston, Massachusetts; Des Moines, Iowa; y Atlanta, Georgia; los comisionados han escuchado testimonios sobre ICE de boca de inmigrantes, ciudadanos estadounidenses, expertos y abogados de inmigración, así como intercesores de inmigrantes y de derechos civiles. Esta ultima audiencia se enfocó en afectados en California y Arizona.
Los testimonios han incluido efectos en hijos de detenidos, como Jessica, cuestionamientos de procedimientos durante los operativos, análisis de redadas, y detalles de los operativos.
La madre de Jessica, Magdalena, dijo que tras ser detenida en su trabajo junto con otros 137 trabajadores, fue llevada a un centro de detención, y fue allí donde una agente se puso a bailar enfrente de ella y otras cuatro detenidas.
“Para mí fue una ofensa ... fue como que se estaban burlando de lo que nos estaba pasando”, apuntó. “No puede ser que ... se burlen de lo que nos pasa.”
El ICE desestimó las audiencias, diciendo que ventilaban alegatos sin base, cuestionables interpretaciones de la ley, y rumores escandalosos.
“El ICE realiza sus operativos en centros laborales de acuerdo con la ley, de manera profesional, y con gran consideración humanitarian”, señaló la agencia en un comunicado de prensa. “Los agentes y funcionarios de ICE cumplen durante todos sus operativos con los procedimientos y políticas de la agencia”.
La agencia migratoria explicó que el operativo realizado en el trabajo de Magdalena sigue bajo investigación.
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