Corresponsal LPG desde Washington, D.C.
Mientras los cancilleres y embajadores americanos listaban las preocupaciones por la directiva europea de repatriaciones, al fondo del salón escuchaban atentamente los observadores permanentes de la Unión Europea (UE) y de sus países miembros, como España, Francia, Alemania, Italia, Eslovenia y Portugal.
Tras el aplauso con el que los embajadores americanos aprobaron la resolución que enviará al Viejo Continente, el observador permanente de la UE, John Brutton, se dirigió al plenario para ser el primero en saludar la iniciativa, y también dejar en claro que la Directiva de Retorno por el momento no tiene vuelta atrás. “Esta directiva ha sido el fruto de un largo proceso de estudios y consultas, durante el cual recibimos opiniones de algunos de los países aquí representados”, dijo Brutton.
“No hay nada en la directiva que criminalice a los inmigrantes, al contrario, en muchos casos la situación mejora, hay países que no tienen actualmente un plazo de detención y los inmigrantes irregulares pueden pasar retenidos indefinidamente”, añadió.
El diplomático consideró además que el retorno de los inmigrantes está establecido como último recurso en la directiva y que su contenido “mejorará dramáticamente la situación de muchos indocumentados que no tienen opción de recurrir a su situación legal”.
Samuel Zgobar, representante de Eslovenia, país que actualmente ocupa la presidencia de la Comisión Europea, dijo que el Viejo Continente no aspira a ser “una fortaleza cerrada”, pero que la inmigración, algo que la UE reconoce como necesario, debe seguir un patrón legal y ordenado.
“Esta directiva es una herramienta esencial que tiene que ver únicamente con un aspecto del complejo fenómeno migratorio... para la UE la integración de todas las comunidades que la habitan es su misma razón de ser.”
Ambos diplomáticos invitaron a los delegados americanos a examinar y estudiar la normativa con mayor detenimiento.
Sin embargo, el secretario general de la OEA, Miguel Insulza, dijo haberla leído con detenimiento y que “por donde se la mire, de la tapa (portada) hacia adelante o al revés, hay directrices que nos preocupan claramente”.