El representante del Papa Benedicto XVI en México, Christopher Pierre, sostuvo recientemente que el problema de la migración siempre ha existido, por lo tanto en lo que debemos trabajar es en el respeto de los derechos de quienes se ven obligados a dejar sus hogares.
Durante una visita realizada a mediados de mayo, la primera gira de trabajo pastoral por la frontera sur de México, el nuncio apostólico visitó los albergues para migrantes “Belén” y “Jesús El Buen Pastor” en donde dialogó con centroamericanos enfermos, o que han sufrido algún accidente durante su viaje a los Estados Unidos.
El salvadoreño, Ricardo González Ponce, quien permanece en cama en el albergue “Jesús El Buen Pastor” en espera de ser intervenido quirúrgicamente de un problema renal, fue visitado por el representante Papal quien le bendijo y pidió oración de todos para su pronta recuperación.
“¿Cómo está el papa?”, fue la pregunta de González Ponce al embajador del Vaticano, quien respondió: “Bien, muy bien, trabajando y en comunión con Dios”.
González Ponce relató que nació en San Salvador, que estuvo siete años indocumentado en Estados Unidos trabajando en restaurantes y en talleres, y que hace cuatro meses fue deportado, pero que en su intento de retornar “cayó enfermo” en México y que espera ser operado para sanar y e intentar un nuevo viaje a la unión americana.
Christopher Pierre reiteró que la iglesia católica en México continuará trabajando en la pastoral de atención a los migrantes de cualquier raza, sexo y edad, pero sobre todo en busca de un mayor respeto a los derechos de quienes se ven obligados por cuestiones económicas, sociales o políticas a dejar su hogar.
El salvadoreño, Antonio Ramírez, a nombre de todos los migrantes en los albergues Belén y Jesús El Buen Pastor, dio las gracias al nuncio apostólico y al obispo de Tapachula, por las atenciones y esfuerzos de la iglesia católica a favor de los migrantes. |