El salvadoreño Jorge Villatoro cayó muerto dentro de la tienda que representaba una vida tranquila después de años de trabajo duro. El martes pasado, dos sujetos entraron en el negocio ubicado en Silver Spring, Maryland, y pocos minutos después, en un confuso hecho, Jorge estaba muerto. Cayó frente a la mirada de su padre, Arnulfo Villatoro.
La Policía sospecha que se trató de un intento de robo, pero algunos de los familiares de la víctima aseguran que los dos hombres, de origen latino le dispararon a Jorge sin mediar palabra.
Ayer, las autoridades del condado de Montgomery revelaron el retrato hablado del sospechoso.
Según la Policía, se trata de un hombre de origen latino, de alrededor de 30 años y de 1.75 metros de estatura, de complexión delgada y con una corona de oro en uno de sus dientes frontales.
El segundo sospechoso es también de origen hispano, de unos 30 años de edad, aunque de complexión robusta. Además, el segundo sospechoso usa bigote, aseguró la Policía. Según las autoridades, los individuos usaban abrigos y gorras de béisbol.
“La verdad que no se sabe (el móvil), unos dicen que fue por robo, otros que solo entraron y le dispararon. Pero yo lo que digo es que en la tienda casi no había cosas de valor”, explicó Arnulfo, hermano de la víctima.
Arnulfo padre, el único testigo del crimen, fue llevado bajo protección policial.
Los asesinos se conducían en una camioneta de una empresa de televisión por cable, la cual habían robado hacia pocos minutos cerca de la zona. La Policía encontró el vehículo abandonado a menos de dos kilómetros del lugar del homicidio.
Jorge estaba casado desde hacia 30 años y tenía dos hijos adultos. Era conocido en el lugar por su apoyo a un equipo de fútbol de la zona, donde reside una numerosa comunidad salvadoreña. El equipo lleva el nombre, precisamente, del lugar de origen de los Villatoro: El Mogotillo.
La Policía informó que por el momento no tenía evidencia de que el hecho estuviera relacionado con las pandillas.