Julio Escobar Murcia, de 42 años, ha encontrado grandes satisfacciones en su trabajo como voluntario, que lo ha llevado a varios lugares del planeta, entre ellos Sri Lanka, en donde ayudó a construir viviendas para las familias damnificadas por el “tsunami” y personas de bajos recursos. El salvadoreño, nacido en California, fue nombrado jefe de una brigada de reconstrucción de viviendas de la organización Habitat para la Humanidad.
Desde 1990, Escobar trabaja en la compañía de ropa y accesorios GAP, en San Bruno, California, donde imparte cursos sobre sistemas corporativos para empleados en Europa y Asia.
En 1997, cuando la compañía fundó un programa de servicio voluntario, el salvadoreño se ofreció a participar en proyectos no lucrativos en países donde la firma tiene representantes y maquilas. En 2001, Julio participó en un primer proyecto en Honduras.
En GAP, Julio es activo voluntario de Community Corps, por lo que fue uno de los cuatro empleados en Estados Unidos que fueron seleccionados por la compañía para viajar a Sri Lanka a construir viviendas.
Escobar, nacido en San Francisco, California, creció en El Salvador, país al que sus padres lo llevaron cuando tenía cinco años y ahí terminó sus estudios primarios y secundarios. Regresó a California a causa de la guerra , estudió Ciencias de la Computación y en corto tiempo logró emplearse en firmas multinacionales como diseñador de sistemas de red.
Actualmente, Julio dirige un proyecto para reorientar a jóvenes convictos dentro y fuera de las cárceles mediante programas de capacitación, reincorporación al trabajo y evangelización ecuménica en la Comunidad San Dimas, de San Francisco.
Escobar también dirige su propia empresa de diseño de sitios de internet para negocios llamada Globalwebcreators, en el norte de California, y por si fuera poco, recientemente adquirió un moderno equipo de computadoras para abrir otro negocio de radio por internet, que inició operaciones en www.laradiointernet.com, que transmite música durante 24 horas.
Escobar también es socio activo de la Cámara de Comercio Salvadoreña Americana, en la que participa en diferentes comités. Dedica 40 horas a su trabajo en GAP, 24 a sus empresas y el resto al servicio comunitario y su familia.