Tragedia. Las autoridades mexicanas capturaron en agosto del año pasado a varios acusados de incendiar el casino Royale de Monterrey.

52
personas murieron, la mayoría mujeres, durante el incendio del casino Royale de Monterrey, atribuido a Los Zetas.
7
son los sujetos detenidos y encontrados culpables por el hecho, uno de los peores ataques atribuidos al narcotráfico.
Un juez mexicano dictó sentencias de entre 75 y 100 años de prisión a siete sujetos que participaron en el ataque a un casino de la ciudad de Monterrey, en el que murieron 52 personas el 25 de agosto de 2011, informaron ayer fuentes judiciales.

Los siete delincuentes recibieron 50 años de prisión por el delito de homicidio y otros 25 por asociación delictiva, y uno de ellos, Julio Tadeo Berrones, alcanzó una condena de 100 años debido a que tenía antecedentes penales.

Una fuente del Juzgado Primero de lo Penal de Monterrey, capital del norteño estado de Nuevo León, precisó que en el día del ataque, Tadeo Berrones se encontraba en libertad condicional por un delito que había cometido antes.

Los otros sentenciados fueron identificados como Juan Ángel Leal, Jonathan Jahir Reyna, Luis Carlos Carrasco, José Alfredo Grimaldo, Tomás Barbosa y Jonathan Emanuel Estrada.

Todos son señalados como supuestos miembros de Los Zetas, uno de los mayores grupos del narcotráfico en México y que también ha sido acusado de algunos de los peores ataques y atentados del crimen organizado, como una masacre de migrantes en 2010 y la planeación de fugas masivas de penales.

Pese a las penalidades impuestas, la ley en México establece que una persona solo puede estar en prisión un máximo de 60 años.

Aún hay otros seis detenidos por el mismo caso que están sujetos a proceso.

El incendio en el casino Royale, en la ciudad norteña de Monterrey, fue uno de los peores ataques del narcotráfico en México desde que en 2006 se lanzó una ofensiva contra los carteles de las drogas.

Hombres armados ingresaron, rociaron gasolina y prendieron fuego al edificio. Las llamas atraparon y asfixiaron a decenas de clientes y empleados. La mayoría de las víctimas eran mujeres que jugaban bingo, estaban en las máquinas tragamonedas o almorzaban con amigos.

Extorsión

Las autoridades han dicho que la principal hipótesis sobre el móvil del ataque es que los dueños del casino no pagaron una extorsión a Los Zetas.

Monterrey ha visto oleadas de violencia del narcotráfico desde principios de 2010, cuando los carteles rivales del Golfo y Los Zetas comenzaron una lucha por el control de la urbe.

Ambos grupos del narcotráfico han sido señalados de mantener una disputa violenta en el noreste del país.