La caña de azúcar superó por primera vez en 2007 a la energía hidráulica en la matriz energética de Brasil quedando detrás del petróleo, según el Balance Energético Nacional (BEN).
La participación de derivados de la caña, entre ellos el etanol y el bagazo, en la oferta de energía creció de 14.5% en 2006 a 16% el año pasado y dejó en tercer lugar a la energía hidráulica que permaneció estable en 14.7%.
El petróleo mantuvo su liderazgo de 36.08% aunque cayó ligeramente respecto al 37.80% que representaba en 2006, dice el informe.
El resto de la matriz energética brasileña lo completan, entre otros, leña y carbón vegetal (12%), gas natural (9.6) y carbón mineral (6%).
Las fuentes energéticas no renovables cayeron de 55.1% en 2006 a 53.6%. Las renovables, en tanto, pasaron de 44.9% en 2006 a 46.4%, destaca el informe.
“El gran responsable por ese avance en el uso energético de la caña fue el etanol cuya demanda total (consumo y exportaciones) fue de 20,100 millones de litros”, señala el reporte.
“El año 2007 es histórico y muestra una tendencia irreversible”, dijo Mauricio Tolmasquin, presidente de la estatal Empresa de Investigación Energética, que elaboró el balance.
Agregó que “la caña seguirá teniendo un peso mayor que la energía hidráulica, aún con los megaproyectos hidroélectricos” planeados por el Gobierno.
“Brasil tiene tres fuentes que serán la base de la matriz energética: el petróleo, la caña y la energía hidráulica y en todos es autosuficiente”, aseguró.
El consumo de alcohol hidratado, utilizado por vehículos que ruedan indistintamente con gasolina o etanol, aumentó 46.7% en 2007 a 10,400 millones de litros y el de alcohol anhidro, que se mezcla con la gasolina, subió 19.7% a 6,200 millones de litros, según el informe.
Brasil encabeza con Estados Unidos la producción mundial de etanol, una alternativa verde al petróleo.
El consumo de gasolina en Brasil, en contraste, cayó 3.9% a 18,000 millones de litros. El informe dice que Brasil es autosuficiente en petróleo con una producción de 1.75 millones de barriles por día y un consumo de 1.73 millones de barriles diarios.