Campesinos mexicanos aceptan que los biocombustibles no compiten con los alimentos, pero exigen a empresarios internacionales formar parte del negocio y recibir participación del valor agregado de los insumos que cosechan.
“Los biocombustibles no compiten con los alimentos”, dijo el líder de la Confederación Nacional de Campesinos (CNC) al participar en el Primer Congreso Internacional de Biocombustibles.
El líder de la agrupación campesina más grande de México consideró que en el país hay cerca de 1 millón de hectáreas subutilizadas, la mitad de las cuales podría destinarse a la producción de granos y la otra mitad a producción de insumos para bioenergéticos.
Pero antes de empezar a arar la tierra, los campesinos solicitaron, en voz de su líder, formar parte del negocio y recibir participación del valor agregado de los insumos que cosechen, o firmar contratos previos como una alternativa para dar seguridad al agricultor.
Cruz López sostuvo que el precio del etanol debe establecerse como si fuera una “commodity” y no con referencia a los precios del MTBE, el oxigenante con el que se mezclan actualmente las gasolinas mexicanas.
Los campesinos se manifestaron el miércoles, después de que el director de la petrolera estatal PEMEX, Jesús Reyes Heroles, anunció que las gasolinas mexicanas empezarán a mezclarse con etanol a partir de 2010 en Guadalajara, la segunda ciudad más importante de México.
Los campesinos mexicanos exploran esta industria incipiente en su país.