Hencorp Valores S. A. es la primera titularizadora que surge en el país, luego de recibir este mes por parte de la Superintendencia de Valores la certificación que la acredita como tal y realizar el proceso respectivo en el Registro de Comercio.
La sociedad es de capital salvadoreño, con base en Miami (la Florida, Estados Unidos), y nace con un capital social superior a $1 millón bajo el nombre legal de Hencorp Valores S. A., Titularizadora.
El país cuenta desde noviembre del año pasado con una Ley de Titularización para normar el desarrollo de esta nueva herramienta financiera utilizada en todo el mundo por inversionistas y empresarios que buscan captar recursos para realizar proyectos inmediatos poniendo a disposición los balances de activos a futuro.
Eduardo Alfaro, vicepresidente de la entidad, afirmó que el mercado principal de Hencorp serán las carteras de créditos de empresas o casas comerciales, pagarés, títulos del mercado internacional, hipotecas y bonos del Gobierno, además de otros.
“El negocio específico de vivienda ha permitido acceso y vivienda a muchas personas que antes no lo tenían, brindando liquidez”, dijo Alfaro.
El empresario descartó que en país se dé una situación como la que atraviesa Estados Unidos con los créditos de alto riesgo o “subprime”. De hecho, Hencorp prevé que el negocio de la titularización estará bien desarrollado a corto plazo, gracias a que, por hoy, en el mercado de capitales salvadoreño la oferta de títulos es mínima.
Rogelio Tobar, presidente de la Superintendencia de Valores, dijo que Hencorp “una vez registrada puede buscar clientes”, y Alfaro aseguró que “ya existe un par de opciones para titularizar que se está analizando”.
Primera operación
Julio Vega, gerente legal y de emisiones de la Bolsa de Valores de El Salvador (BVES), afirmó que la primera titularización en el país podría efectuarse este mes, cuando se prevé estén finalizados los 12 instructivos que normarán la actividad.
Al momento solo resta avalar el instructivo concerniente a la evaluación de activos.
“Con la primera titularización se verá si efectivamente funciona el engranaje. La primera experiencia es determinante, porque se evalúa la rapidez en el proceso de autorización”, dijo.
Según Vega, hay gran expectativa por parte de las empresas frente a esta nueva fuente alterna de financiamiento, como mecanismo que ha servido en otros países para ejecutar infraestructura ya sea pública o privada.