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Dolarización, el imán de la banca mundial
Varios analistas coinciden en que la llegada de más bancos internacionales al país podría ser acompañada de una reducción en las tasas de interés.
economia@laprensa.com.sv |
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Ilustración de la prensa/Meme Wolf
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Hay mucho interés en los bancos salvadoreños por la dolarización, no están sujetos a caprichos monetarios.”
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Manuel Enrique Hinds, analista.
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El ingreso de estos bancos agiliza el desarrollo de los mercados de capitales, que no se ha logrado hacer con pensiones.”
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Ricardo Perdomo, analista.
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Los bancos modernos están integrados y la supervisión no puede quedarse atrás. También debe modernizarse.”
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Rafael Barraza, analista.
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| Banca |
| 13 |
| bancos funcionan en El Salvador en la actualidad. |
| 9,362 |
| millones de dólares es el crédito otorgado al sector privado. |
| Apuestas en grande |
| Citigroup, Scotiabank, HSBC y General Electric forman parte de los grandes conglomerados financieros que han puesto sus ojos en el mercado local y regional. |
La más reciente
El conglomerado estadounidense Citigroup, el más grande de ese país y con presencia en 100 naciones, adquirió al Grupo Cuscatlán, que mantiene operaciones en El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá. La transacción añadirá a Citigroup más de 1 millón de clientes y ampliará su red de distribución en la región.
Primer gran paso
En octubre, Citigroup compró el Grupo Financiero Uno (GFU), que opera a escala centroamericana. Se espera que la transacción se concrete en el primer semestre de 2007. Citigroup opera en 24
países de Latinoamérica.
La apuesta inglesa
En julio, el londinense Hong Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC) compró al grupo panameño Banistmo, que a su vez había comprado la mayoría de acciones del Banco Salvadoreño en febrero de 2006.
Interés en emisor
En mayo de 2005, Banco América Central, emisor de tarjetas y con operaciones en toda la región, vendió el 49.99% de sus acciones a la compañía General Electric, que diversifica sus negocios en el área comercial y banca de consumo.
Apuesta canadiense
Tras una cerrada disputa con el panameño Banistmo por hacerse del control total del Banco de Comercio, el canadiense Bank of Nova Scotia logró adquirir la totalidad de las acciones del BanCo a finales de 2004. |
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Fecha de actualización: 12/15/2006 |
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Con la compra del Grupo Cuscatlán, y hace solo dos meses la del Grupo Financiero Uno, el estadounidense Citigroup se convierte en el nuevo jugador mundial interesado en apostar en grande al mercado centroamericano. En junio lo hicieron el londinense Hong Kong and Shanghai Banking Corporation (HSBC), al adquirir al panameño Primer Banco del Istmo (Banistmo), dueño de la mayoría de acciones del Banco Salvadoreño; y el guatemalteco G&T Continental, al comprar el Banco Americano.
Sin embargo, la primera oleada de compras de bancos salvadoreños se produjo, a juicio de varios analistas, con la adquisición del Banco de Comercio por el Scotiabank, en septiembre de 2004, y la venta del 49.99% del Banco América Central a General Electric, en mayo de 2005.
Los analistas consultados coinciden en que el imán que atrajo a estos conglomerados es la dolarización, aunque el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA) es también un gran estimulo.
“El sistema financiero se está globalizando, y esto es parte de eso; por supuesto, hay mucho interés en los bancos salvadoreños por la dolarización, porque operan en una moneda internacional y no están sujetos a caprichos monetarios”, consideró el analista Manuel Enrique Hinds.
Así, el arribo de competidores de primera línea también podría acarrear una reducción en las tasas de interés de los préstamos. “Si estas instituciones financieras utilizan sus capacidades para reducir los costos, entonces se puede tener tasas de interés estables y bajas, como han estado en El Salvador; incluso podría haber condiciones para que las tasas de interés bajen levemente”, agregó Claudio de Rosa, ex director ejecutivo de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA).
En la misma línea, el analista Ricardo Perdomo cree que estos bancos tienen “mayor acceso a fondearse a bajo costo y a competir con tasas o bajas comisiones”, por lo que “el ingreso de estos bancos agiliza el desarrollo de los mercados de capitales, algo que no se logró con las pensiones en el mercado bursátil”, acotó.
Mientras, Rafael Barraza, ex presidente del Banco Central de Reserva, cree que con los nuevos competidores se “incrementará la oferta de servicios bancarios y la bancarización”. Y, de hecho, todos los analistas coinciden en que las micro y pequeñas empresas tendrán mayor acceso al crédito. Algo que matiza José Luis Machinea, presidente de la CEPAL, quien afirma que “la experiencia es que, en el corto plazo, a veces hay problemas porque desaparecen bancos que conocen mucho a sus clientes”. Actualmente, solo el Banco Agrícola, el más grande en cuanto a activos en el país, permanece netamente en manos salvadoreñas.
Reto para la regulación
La internacionalización de los
servicios bancarios impone nuevos desafíos a la regulación y supervisión. Varios analistas aseguran que el sector privado está disponiendo la mesa para convertir al país en una plaza financiera regional, pero que la contraparte gubernamental no camina al mismo ritmo. De hecho, ha pasado más de un año desde que se anunció la supervisión consolidada —uniendo las superintendencias—, pero aún no hay anuncios al respecto.
“Los bancos modernos están integrados y la supervisión no puede quedarse atrás. También debe modernizarse”, afirmó Rafael Barraza, ex presidente del Banco Central de Reserva.
“Esto impone al BCR y a la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) nuevos desafíos en la calidad de la supervisión”, agregó, mientras tanto, Claudio de Rosa, analista y ex director ejecutivo de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA). “Ganaríamos mucho como país si el BCR conoce a profundidad lo que pasa en el campo financiero”, insistió De Rosa, al aludir al rol de normador y ejecutor de la ley que tiene por hoy la SSF y que es una de las reformas que se busca concretar con la unificación de las superintendencias.
En el tintero también quedan enmiendas a la ley de bancos que posibiliten el desarrollo del mercado de capitales y dar garantías a los inversionistas para utilizar al país como plataforma financiera.
Mientras, otras entidades han anunciado su interés por participar del mercado local, tal es
el caso del mexicano Banco Azteca, que espera permiso de la SSF para operar, y de la aseguradora panameña.
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