En la industria, tanto los concesionarios como los mismos petroleros aún desconocen cómo Alba Petróleos encontró la fórmula para reducir hasta $0.30 en la venta de diésel al usuario final.
Pero la estructura de costos de los combustibles es un dato que tampoco las petroleras tradicionales han querido compartir.
Salvador Rivas, director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de la Industria Petrolera (ASAPETROL), calcula que con $3.38 no queda un margen “racional” para calcular los impuestos y recargos del producto, y aún así obtener una ganancia para la rentabilidad del negocio.
Basándose en el precio internacional del derivado diésel, del que parten las comercializaciones en naciones importadoras como El Salvador, Rivas manifestó “que con esa información y a la prueba piloto no hay igualdad de condiciones, no hay posibilidad de poder competir con eso”.
En efecto, Alba Petróleos se ha reservado datos sobre los términos con los que se ha negociado la compra del diésel.
Carlos Ruiz, alcalde de Soyapango y presidente de ENEPASA, que junto a PDV Caribe conformaron Alba Petróleos S. A. de El Salvador, comentó, en un canal de televisión, que el margen de ganancia podría estar entre $0.02 y $0.03 por galón.
En todo caso la introducción de un derivado de consumo masivo —representa 42.2% del consumo en el mercado de combustibles—, a un precio $0.30 abajo del promedio, podría eventualmente presionar el precio a la baja. Eso, “si los planes son seguir apostando a introducir el producto de forma masiva”, según la lectura de Julio Villagrán, director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Productos del Petróleo (ASDPP).
La ministra de Economía, Yolanda de Gavidia, informó esta semana que ya están negociando la entrada de otro importador de petróleo, aunque declinó detallar qué empresa es o de dónde provendría el producto.
Villagrán añadió que la empresa que ha estado interesada en ingresar con derivados de petróleo es la importadora guatemalteca Blue Oil, aunque también hay interés de la importadora chilena Enap. “En el caso de Blue Oil estarían pensándolo dos veces por esta nueva competencia”, valoró.