La preocupación porque la crisis de deuda europea estaría reavivándose se sumó a la presión vendedora.
Los sectores más afectados fueron aquellos que están más estrechamente relacionados con el crecimiento, como el de materiales, la energía y el sector financiero.
El S&P 500 ha perdido ahora un 3.4% desde el cierre más alto conseguido este año, tras caer un 2.7% durante las dos últimas semanas.
Todos están buscando crecimiento global, pero la desaceleración en China y el alza de rendimientos en Europa están planteando dudas acerca de cuán firme deberíamos esperar que sea ese crecimiento, dijo Brad Sorensen, director de mercado y análisis de sector de Charles Schwab en Denver.
Eso está dando lugar a una corrección, que está afectando especialmente a las acciones financieras, agregó el analista.
El índice S&P del sector financiero descendió un 2.5% y perdió un 2.8% en la semana.