economia

La economía británica cayó en su segunda recesión desde la crisis financiera, tras una sorpresiva contracción en los primeros tres meses de 2012, aumentando la presión sobre el gobierno del primer ministro David Cameron que lucha contra una serie de reveses políticos.

La Oficina Nacional de Estadísticas dijo que el PIB británico cayó un 0.2% en el primer trimestre de 2012, después de que se contrajo 0.3% en los últimos tres meses de 2011. La mayoría de los economistas esperaba que la economía británica lograra un modesto crecimiento a comienzos de 2012, pero esas estimaciones fueron desbaratadas por la mayor caída en la actividad de la construcción en tres años, unida a un anémico crecimiento en el sector de servicios y una baja de la producción industrial.

El Gobierno necesita crecimiento con desesperación para lograr su meta prioritaria de eliminar el enorme déficit presupuestario británico durante los próximos cinco años. Pero esto será un desafío debido a que muchos socios comerciales en la zona euro ya están en recesión.

Las cifras también serán un acertijo para el Banco de Inglaterra, que parecía dispuesto a poner fin a su segunda ronda de alivio cuantitativo con compras de bonos Gilt para inyectar liquidez, debido a las evidencias de que la economía se estaba fortaleciendo.

Los precios de los bonos Gilt remontaron y la libra esterlina cayó más de medio centavo frente al dólar tras divulgar los datos.

Cameron ha tenido un período tempestuoso desde que el mes pasado el presupuesto anual del Gobierno fue duramente criticado por rebajar los impuestos al sector de mayores ingresos y sacarle una mayor porción a los pensionados.