Tras la reunión del consejo ejecutivo, el número dos del FMI, David Lipton, destacó que la normativa de equilibrio fiscal estructural, la meta de inflación creíble y la efectiva supervisión financiera han afianzado unos balances robustos tanto públicos como privados en Colombia.
La llamada Línea de Crédito Flexible (LCF) es una especie de seguro del que pueden echar mano los países suscriptores en momentos de emergencia, aunque las autoridades de Bogotá han afirmado ya que mantienen su intención de utilizar el acuerdo como precautorio.
La LCF aprobada hace un año en un contexto de elevados riesgos externos ha apoyado las estrategias macroeconómicas de las autoridades, ofrecido respaldo contra los vientos de cola y ha fortalecido la confianza del mercado, apuntó Lipton en nota de prensa.
El fondo destacó que la consolidación fiscal en Colombia ha superado las expectativas y el gradual ajuste de la política monetaria ha sido apropiado dada la fuerte demanda doméstica.